- Galería Dolores Olmedo: la casa de una reconocida mecenas y
coleccionista de arte es ahora un rincón de la cultura de Acapulco.
Dentro de sus obras de incalculable valor, destaca un mural de Diego Rivera quien aprovechó su estadía en 1956 para pintar al dios Quetzalcóatl, al que representó como una serpiente emplumada.
La galería se encuentra en la avenida costera Miguel Alemán 4455.
-Capilla Ecuménica de la Paz: en la zona más elevada
de Acapulco (402 msnm) los esposos Trouyet decidieron crear un espacio
de armonía y espiritualidad, que recibiera -sin distingo alguno-
a creyentes de todas las religiones. Así nació esta capilla y su
gran cruz de 42 metros de altura, que puede ser vista desde cualquier
punto de la ciudad.
Localizada en la exclusiva zona de Las Brisas, la capilla cuenta con mirador que ofrece un impactante panorama de la bahía de Acapulco.
-Centro Internacional de Convenciones Acapulco: es el corazón cultural de la ciudad. Cuenta con salas de teatro,
como la Netzhualcoyotl y la Juan Ruiz de Alarcón y amplios jardines
donde se realizan coloridas presentaciones folclóricas, con música
y danza de la región. Tiene una extensión de 34 acres y su diseño
arquitectónico muestra líneas modernas y prehispánicas.
-Mercado de artesanía Noa Noa: localizado en la zona de Hornos, reúne hermosos y singulares trabajos, llenos de creatividad y buen gusto. Destacan las piezas elaboradas con piedras preciosas y minerales. Los precios también son muy interesantes.
-Parque Papagayo Roller: también llamado Ignacio
Manuel Altamirano.
Tiene 21 hectáreas de extensión, "sembradas" con juegos infantiles, toboganes, un tren escénico, lanchas de pedales, una pista de patinaje y hasta un antiguo galeón español. Se encuentra muy cerca del centro de Acapulco, entre las avenidas Insurgentes y Avilés.
-Vida nocturna: cuando se esconde el sol, la ciudad
se transforma. Acapulco despierta a los encantos de las sombras,
se deja seducir por el bailoteo de las luces, se alborota al ritmo
de la música y se embriaga entre tequilas y margaritas. El punto
de la diversión es la carretera escénica -continuación de la avenida
costera Miguel Alemán-, donde se encuentran las principales discotecas
y centros nocturnos.