-Las Pintas: un conjunto de enormes formaciones
rocosas sirvieron de "lienzos" a los antiguos habitantes de Baja
California Norte, quienes trazaron extrañas figuras de color blanco
en este paraje alucinante, localizado en medio del desierto.
Para llegar a Las Pintas hay que tomar la carretera Transpeninsular hasta el kilómetro 81, ahí nace un camino hacia el sur que conduce al pueblo fantasma El Malvar (30 kilómetros), donde se debe elegir el primer desvío hacia la izquierda (6 kilómetros más).
-San Fernando de Velicatá: cuenta con un grupo
pequeño y disperso de petroglifos de trazos geométricos y diseños
abstractos sobre una piedra anaranjada.
Una cruz latina solitaria y una composición que se asemeja a un barco de vela son los dibujos que más llaman la atención. Se encuentra en el kilómetro 119 de la carretera Transpeninsular.
-Cataviñá: en una especie de túnel de tres metros
de largo hay una piedra colgante con petroglifos de formas geométricas,
entre ellos varios círculos concéntricos, además de dibujos del
sol, similares a los de Vallecito. Sin embargo lo más asombroso
es la variedad cromática de las figuras.
Se puede distinguir trazos negros (obtenidos con óxido de magnesio), rojos en la hematina (óxido de hierro), blancos en las piedras calizas, además de amarillo y anaranjados, siendo estos los colores que causan mayor impresión.
Se encuentra a 50 kilómetros de San Fernando de Velicatá.