Como en el resto del país, la comida chiapaneca es muy picante, condimentada y grasosa; pero eso no es todo, además se caracteriza por la utilización de ingredientes propios de la zona (ver ítem gastronomía), desconocidos para los paladares cosmopolitas.
Por estas características es muy común que los deliciosos potajes causen algunas molestias en la salud de los foráneos, por lo que se recomienda andar con cuidado por las "calles" del sabor; es decir, sea frugal hasta que su organismo se acostumbre a la sazón azteca.
Asimismo, evite comer en lugares que no presenten condiciones higiénicas adecuadas. En cuanto a las frutas, prefiera las que se puedan pelar y, en el caso de las ensaladas, solo pídalas en restaurantes aseados y pulcros.
Si a pesar de todas las precauciones llegara a sufrir un problema estomacal, no se asuste demasiado, porque es una dolencia bastante común en los viajes.
Generalmente no acarrea graves consecuencias.