-La Pirámide de Kukulkán. Es una de las máximas
expresiones de la arquitectura maya. Se le conoce también como El
Castillo y por sus características es la construcción más grande
e importante de
Chichén Itzá.
Se cree que fue edificada en el año 800 dc, siendo concebida como un grandioso calendario solar, siendo esta, quizás, la razón por la que en cada uno de sus cuatro lados presenta 91 escalones, los cuales, sumados a los peldaños de su plataforma suman 365 gradas, cifra que coincide con los días del año solar.
Además, en cada uno de sus lados alberga 52 paneles que representan los 52 años de su ciclo cósmico, similar al calendario cristiano; mientras que los nueve niveles de la pirámide simbolizarían los nueve cielos de la cosmovisión maya.
En la cima de la pirámide, lugar al que se llega por una estrecha y empinada escalera, se encuentra el templo de Kukulkán, dios del sol. En su interior hay figuras de jaguares, un Chac Mool, el mensajero de los dioses, y el trono del jaguar vistosamente adornado.
Todos los años, durante el equinoccio de primavera (21 de marzo), la gente acude al lado norte de Kukulkán para presenciar un sorprendente espectáculo de luces y sombras, en la que una serpiente repta hacia el pie de la pirámide.
Esta imagen, según los mayas, era la señal del dios sol para sembrar los campos. Como contraparte, cuando la serpiente ascendía por la pirámide durante el equinoccio de otoño (21 de setiembre), era el momento de cosechar.
-El Templo de los Guerreros. Un "ejército" de esculturas
que representa a hombres armados descansa en este sorprendente recinto,
uno de los más bellos de la arquitectura maya-tolteca. Se encuentra
muy cerca de la pirámide y se edificó sobre el antiguo templo de
Chac Mool, pudiéndose apreciar entre dos enormes serpientes una
representación de este dios, un hombre sentado con las piernas dobladas
y el rostro ladeado, que tiene en su regazo un recipiente para las
ofrendas.
Otro importante vestigio histórico son las Mil Columnas, un conjunto de pilastras que sostenían una bóveda hoy inexistente. Cada una de ellas estaba grabada con imágenes de sacerdotes y guerreros. Sus muros externos están decorados con motivos mayas y toltecas.
-El Templo de los Jaguares. Está localizado en
el lado este de las Mil Columnas. En sus frisos destaca la imagen
del jaguar, felino que también está representado en una imponente
escultura. Otro de sus atractivos son los murales relacionados con
las batallas entre toltecas y mayas, al igual que una serie de tallados
que representan la creación del hombre.
-El patio del Juego de la Pelota. Fue el escenario
de un juego con fines religiosos que consistía en introducir una
pesada pelota de caucho en un aro de piedra colocado en la parte
alta de las paredes. El balón no podía caer al piso, ya que representaba
al sol y los cuerpos celestes. Además, los participantes estaban
prohibidos de utilizar las manos.
Se piensa que con la llegada de los toltecas el juego de la pelota sufrió una macabra variación, porque los perdedores eran sacrificados.
De todas las canchas, esta es la de mayor tamaño y la mejor conservada de México, siendo uno de sus legados más misteriosos y fascinantes.
-El Caracol. Es un recinto circular utilizado con
fines astronómicos que habría sido levantado en el año 900 dc. Una
escalera de caracol conduce a un mirador, donde hay varias ventanas
desde las cuales los antiguos mayas observaban el cielo en fechas
especiales para realizar cálculos astronómicos perfectos.
Sin duda, se trata de un diseño admirable que demuestra la amplitud
de conocimientos de ingeniería y astronomía alcanzados por los mayas.
Se encuentra en el lado sur de
Chichén Itzá.
-El Cenote Sagrado. Es un depósito de agua manantial
que los mayas consideraban como la morada de los dioses de la lluvia.
Por esta razón
Chichén Itzá se convirtió en un
importante centro de peregrinación, que mantuvo su importancia incluso
después de que la ciudad quedara despoblada.
El cenote tiene una profundidad de 20 metros y un diámetro de 60
metros. En él se realizaban sacrificios y ofrendas, habiéndose hallado
en sus honduras innumerables objetos de oro, piedra jade, vasijas
y esculturas, además de osamentas humanas, incluyendo huesos de
niños. Se encuentra en la zona norte de
Chichén Itzá,
siguiendo el camino sagrado que parte de la plaza.
-La Casa de las Monjas. Es uno de los mayores complejos
de la etapa clásica de la arquitectura maya. Tiene dos plantas,
la primera provista de largas galerías con cuartos, mientras que
el segundo nivel, al que se llega por una escalera decorada con
figuras zoomorfas y fitomorfas, solo tiene habitaciones.
A pesar del deterioro producido por el paso del tiempo, aún se ven los frisos bellamente esculpidos, los poderosos muros de piedras y las columnas talladas de su fachada.
-Tumba del Gran Sacerdote o el Osario. Es una antigua
pirámide en la que se han encontrado tumbas pertenecientes, probablemente,
a grandes sacerdotes. Según investigaciones realizadas en la zona,
la plataforma de las tumbas fue edificada en una sola etapa, no
habiéndose identificado construcciones anteriores a ella.
De sus dos tumbas, la segunda es la más elaborada, destacando por su umbral con un par de sólidas jambas y un dintel de piedra.
-La Casa del Venado. En su interior se encontró
la imagen de este animal en uno de sus muros. Se encuentra sobre
una sólida plataforma que cuenta con una escalera que conduce a
la parte central del recinto.
*Asimismo, se pueden visitar otras edificaciones como la Casa de las Águilas, además de la singular Azak Dib, conocido también como la Casa de la Oscuridad, entre otras muestras de la destreza arquitectónica de los mayas.