- Metro: es el medio de transporte más eficiente
y moderno de la ciudad. Recorre varias rutas, incluyendo los
principales atractivos turísticos. Sus tarifas son cómodas y
es posible hacer trasbordo de una línea a otra, sin pagar un
nuevo boleto.
Por su diversidad de rutas, viajar en el metro puede ser algo confuso para los visitantes, por lo que se recomienda contar con un mapa (se consiguen gratuitamente en las estaciones).
También se debe tener en cuenta que no se permite viajar con valijas o bultos de gran tamaño y que en las horas punta se dispone de vagones extras, exclusivos para mujeres y niños.
Hay que andar con bastante cuidado en las horas de mayor congestión, ya que carteristas y gente de mal vivir, aprovecha los tumultos para "echar mano" a las pertenencias ajenas.
El metro funciona de lunes a sábado desde las 5 de la mañana hasta la medianoche y los domingos desde las 7 de la mañana hasta la medianoche.
- Trolebuses, recorren muy pocas rutas pero
ofrecen un buen servicio. Es posible comprar abonos, es decir,
un boleto que permite viajar en este medio, en el metro y los
microbuses.
- Microbuses, se les conoce como camiones y
están en toda la ciudad. En la parte delantera llevan un letrero
que indica su destino final, además exhiben un número y una
clasificación de acuerdo a su recorrido.
En términos generales no es un medio de transporte confortable, aunque es muy conveniente cuando no se cuenta con demasiado presupuesto, porque sus tarifas son muy económicas.
- Colectivo o peseros, son camionetas Volkswagen
pintadas de blanco con rayas rojas, grises y verdes. Cubren
rutas predeterminadas en las principales avenidas de la ciudad.
El costo del pasaje depende de la distancia del recorrido.
Servicio de taxi
En la gigantesca capital mexicana existen muchas modalidades de taxi. Con taxímetros o sin ellos, pintados de amarillo, verdes, naranjas o cualquier otro color, las unidades van recorriendo la ciudad de día o de noche. Las opciones son múltiples y variadas, es cuestión de saber elegir la que más se adecue a los requerimientos del viajero.
Por lo general, las tarifas no suelen ser muy elevadas. Si el vehículo no tiene taxímetro, pacte el precio antes de subir. Asimismo, si piensa tomar un taxi en la noche, se recomienda pedir el servicio a una empresa confiable; en caso contrario, tenga mucho cuidado, ya que algunos delincuentes se hacen pasar por choferes.
En la ciudad existen varias modalidades de taxis:
- Radio-Taxis, es la opción más segura, especialmente
si se trata de viajar en la noche, pero sus tarifas son más
elevadas que la de un taxista callejero. Se les identifica por
su antena de radio.
Las compañías de radio-taxis mantienen un registro del auto y del chofer que ofrece el servicio. Consulte en la guía telefónica o en el hotel, para saber a qué número llamar.
- Taxis tipo turismo, están en la puerta de
los principales hoteles. Tienen tarifas elevadas si las comparamos
con las demás modalidades de taxi. Las unidades no cuentan con
taxímetro, por lo que hay que pactar el costo del servicio antes
de subir al vehículo.
- Taxis de sitio, son de color naranja y se
estacionan en paraderos especiales, generalmente en las esquinas.
El costo del servicio es menor que el de las otras modalidades
de taxi. No tienen taxímetro, por lo que se aconseja acordar
el precio antes de subir a la unidad. Se les puede encontrar
las 24 horas del día.
- Taxis "itinerantes", el servicio es brindado,
generalmente, en Volkswagen escarabajos pintados de verde (los
más limpios), amarillo y blanco. Llevan taxímetro y si bien
sus tarifas son muy económicas, hay que tener mucho tino al
abordarlos porque en estos vehículos ocurre la mayor cantidad
de robos y asaltos. Si toma algunas de estas unidades verifique
que el chofer tenga acreditación (debe estar a la vista) y que
la foto corresponda al conductor.
Manejar en México
Tomar el timón en la megalópolis azteca, puede convertirse en una
experiencia extrema. Los conductores de la
Ciudad de México
y del DF, suelen ser poco respetuosos del reglamento de tránsito:
ignoran las señales y la luz roja del semáforo, cambian de carril
de manera intempestiva, van en sentido contrario, por citar sólo
algunos de sus dislates más frecuentes.
Otra dificultad para los conductores bisoños, es que el nombre de
las calles y avenidas no siempre son visibles desde el auto, lo
que aumenta la posibilidad de equivocarse de ruta. Si se anima a
manejar en
México, es indispensable que adquiera
un mapa de la ciudad, ya que los transeúntes no son una fuente confiable
de información y a menudo sus datos podrían perderlo más. Si necesita
orientación, recurra a los taxistas.
Si tiene la intención de salir de la
Ciudad de México,
elija las autopistas de paga, que si bien cobran un peaje bastante
oneroso, presentan vías anchas y en buen estado, a diferencia de
las pistas libres o estatales, que son estrechas y congestionadas.
En la
Ciudad de México existen numerosas agencias
de alquiler de autos. Para arrendar el vehículo se debe presentar
una licencia de conducir internacional o válida en el país de origen
del cliente, además de una tarjeta de crédito.