Días de aventura en las aguas
turquesas que rodean la isla de
Cozumel, donde
la adrenalina se desata en las más diversas formas, desde la euforia
del esquí a chorro y el bronco (mini bote con motor), a la tranquilidad
de un paseo en un bote a vela o en un kayak transparente, pasando
por la refrescante emoción del
surf y el
wind surfer.
Pero los deportes excluyentes son el
snorkel y el buceo
scuba, porque en Parque Nacional de Arrecifes de
Cozumel
(área protegida desde 1996) se encuentra la segunda barrera de arrecifes
más grande del mundo. Una invitación irresistible para sumergirse
en las aguas oceánicas y descubrir su riquísima fauna marina.
Una de las características excluyentes de la isla es que sus aguas son claras durante todo el año, alcanzando una visibilidad de 100 metros en el verano. Esta peculiaridad, sumada a sus imponentes arrecifes, sus corales negros y su abundante fauna marina, la convierten en todo un destino para el buceo.
Adicionalmente, muchos de los animales marinos de
Cozumel
no le temen al hombre, lo que en ocasiones permite un acercamiento
intenso e incluso tocarlos, sobre todo a los peces sargento, la
especie más sociable. Ellos nadan en grupos y rodean a los buzos.
Buceo