Barcos hundidos, formaciones de coral, montañas submarinas y hasta una virgen sumergida, son algunos de los tesoros que se ocultan en las profundidades oceánicas de Acapulco, un mundo fantástico poblado por estrellas y caballitos de mar, infinidad de peces tortugas y hasta delfines.
En esta región de México, las transparentes aguas del Pacífico, sus fondos rocosos y cuevas, son perfectas para la práctica del buceo
scuba y el snorkel, existiendo zonas de poca profundidad -las favoritas de los novatos- y otras que solo pueden ser investigadas por deportistas expertos.
Si usted no sabe bucear, puede tomar un mini curso en las escuelas que existen en Acapulco; si olvidó su equipo, podrá rentarlo en alguna tienda; si requiere de un guía especializado, también lo encontrará. Así que no hay razón valedera para no sumergirse en las aguas del Pacífico.
A continuación algunos lugares recomendados:
- Playa de Icacos: en sus aguas cristalinas hay una gran variedad de peces y corales. Está localizada en el lado oriental de la bahía.
- Isla Roqueta: en sus aguas poco profundas se aprecia una capilla submarina con una hermosa imagen de la Virgen de Guadalupe, además de interesantes especies marinas. Se encuentra muy cerca de la costa, frente a las playas Caleta y Caletilla. No se requiere de mucha destreza para bucear aquí.
- Puerto Marqués: antiguamente era un refugio de piratas, hoy es un pacífico y bello reducto de Acapulco. Por sus aguas claras, es uno de los lugares preferidos por los amantes del buceo y el snorkel.
Otras playas aptas para el buceo son: la Caleta, Caletilla y Condesa, entre otras.