Sumergirse y escudriñar las profundidades submarinas es una actividad que se puede realizar a plenitud en La Paz. En esta ciudad mexicana, el mar de Cortés ofrece una serie de lugares adecuados para la práctica de estas actividades deportivas.
Se recomienda sumergirse en los siguientes lugares:
- Espíritu Santo: enorme isla de 83 kilómetros cuadrados.
Sus serenas playas son "visitadas" ocasionalmente por numerosos
lobos marinos, mientras que en sus formaciones rocosas y en
los relieves de su superficie anidan aves marinas como gaviotas,
pelícanos, fragatas y cormoranes.
La hermosa isla fue descubierta por Hernán Cortés en 1535, en uno de sus tantos viajes por la península de California. En aquellos tiempos el lugar era habitado por los pericú, un pueblo prehispánico que se mantuvo en la zona hasta el primer tercio del siglo XVIII.
Localizada a 20 kilómetros al este de La Paz, es la más cercana a la bahía de La Paz, y, también, la de mayor belleza del mar de Cortés. Por el contraste entre el rojizo de la piedra caliza con el azul turquesa del océano, el cual se convierte en un verdadero espectáculo durante el atardecer.
Espíritu Santo está rodeada de pequeñas isletas y magníficos
bancos de coral habitados por peces de colores intensos que
iluminan el espacio submarino, siendo más que una tentación
para quienes disfrutan del buceo scuba.
Al norte de la isla se erigen dos farallones rocosos habitados
por traviesos lobos marinos; mientras que peces de singulares
nombres (ángel, cirujano, trompeta o ídolos moros) juguetean
en sus costas. En mar abierto se encuentra El Bajo,
donde es posible encontrar y filmar atemorizantes grupos de
tiburones martillos. Es un lugar recomendado para buzos avanzados,
no solo por la presencia de los escualos, sino porque en las
inmersiones se alcanza profundidades que fluctúan entre los
80 y 150 pies. En esta aventura se puede apreciar mantarrayas
gigantes y tiburones ballenas.
Como dato curioso se puede mencionar que en Espíritu Santo se estableció la primera granja de ostiones del mundo.
- Cerralvo: curiosos acantilados, playas en las que
la arena se confunde con la grava, plantas cactáceas y flora
típica de las zonas de la selva baja, son algunos de los rasgos
principales de esta isla localizada al sur de la bahía de La
Paz.
Rodeada de los islotes La Reina y Roca Carpintero (reducidos paraísos terrenales) y profundos arrecifes (30 a 80 pies de profundidad) que son escenarios ineludibles para los buzos, quienes encontrarán grandes cantidades de peces llamativos que habitan los hondos cañones submarinos.
La isla se encuentra a 11 kilómetros de la península de Baja California Sur, pasando por el canal Cerralvo.
- Barco de Salvatierra: el casco casi intacto y cubierto
de coral negro de una vieja embarcación hundida en 1975 ha sido
"invadido" por un sinfín de peces de encendidos colores. Solo
hay que sumergirse 20 metros para ser testigo de la abundancia
de la vida marina y disfrutar al máximo de este mundo mágico,
en el que prima el color amarillo verdoso del coral.
- Barcos Lapas 03 Y Fnag Ming: son dos embarcaciones
de origen chino que en 1999 fueron hundidas intencionalmente
en el canal de San Lorenzo, entre las islas Ballenas y Espíritu
Santo, con el objetivo de crear arrecifes artificiales que sean
adecuados para la práctica del buceo recreativo.
- Las Ánimas: por sus montañas y pináculos, sus extrañas
formaciones rocosas y solitarias cuevas submarinas, esta pequeña
isla es considerada un paraíso para los buzos. Sus aguas azules
cobijan infinidad de peces de brillantes colores y curiosas
formas.
- Arrecife Suwanee: por su poca profundidad (entre
tres y diez metros) es el lugar indicado para los que empiezan
a practicar el buceo. La experiencia, además de instructiva,
permite apreciar una gran cantidad de peces de intensos colores
y gozar de un impresionante paisaje submarino.