Buceo en cenotes y cavernas
Los cenotes son impresionantes manantiales cavernosos, formados de manera natural por la acumulación de las aguas de varios ríos subterráneos. Son característicos del estado de Yucatán y se sabe que en tiempos prehispánicos fueron lugares sagrados para los mayas.
Sumergirse en los cenotes, no es solo recordar los tributos y las creencias de los hombres de una de las más grandes civilizaciones mesoamericanas, sino, también, explorar la flora y la fauna que habita en estos fantásticos y singulares escenarios, que presentan especies endémicas como los peces ciegos de Yucatán (
Typhiliacina pearsei), la anguila de lodo (
Ophisternon aenigmaticum) y la ciega (
Ophisternon infernale), habituadas a las zonas exentas de luz.
Para aventurarse en estas aguas claras se necesita más que ganas. Los deportistas deben tener un excelente estado físico, conocimientos teóricos y una vasta experiencia en inmersiones. Adicionalmente es necesario sumergirse en compañía de un buzo espeleólogo, debidamente acreditado.
Yucatán es la zona perfecta para investigar los cenotes. En los alrededores de Mérida, la capital del estado, usted podrá bucear en los siguientes lugares:
- Xlacá: tiene una profundidad aproximada de 44 metros, y es uno de los mayores cenotes de Yucatán. Se encuentra a 22 kilómetros de Mérida, dentro de la zona arqueológica de Dzibilchaltún. Se sabe que los mayas lo utilizaron como una fuente de agua.
- Xlacah: es otro de los grandes cenotes del estado. En 1958, un grupo de investigadores extrajo de sus profundidades innumerables vasijas mayas y restos óseos, los mismos que se exhiben en el museo de sitio de Dzibilchaltún. Su nombre maya traducido al español significa "Pueblo Viejo".
- Ik-kil: tiene una profundidad de 48 metros y presenta cavernas conectadas por una red de ríos subterráneos. Se encuentra a 2 kilómetros de la ciudad maya de Chichén Itzá.
- Dzonot-ila: se encuentra en una caverna y es, sin duda alguna, uno de los más bellos del estado, por las numerosas estalactitas y estalagmitas que presenta en su interior. Tiene tres zonas: la caverna principal o Highway, el salón Rococó y la cámara conocida como "Las Dudas". Entre la fauna destacan los peces ciegos y gatos, los isópodos y camarones.
Se encuentra en las afueras del pueblo de Abalá, a 52 kilómetros al sur de Mérida.