En medio de sus espléndidas selvas, el estado de Chiapas presenta excelentes formaciones pétreas, muy frecuentadas por los amantes de los deportes extremos. Las principales rutas son las siguientes:
- Meseta de Copoya: se caracteriza por su piedra caliza de alta calidad. Aquí hay más de 50 rutas de escalada deportiva y tradicional, con grados de dificultad que varían entre los 5.6 y 5.12 grados (Estados Unidos), equivalente a los 4 c-7 de Francia. A pesar de tener parabolts, es necesario el empleo de levas y stoppers en algunas de sus trayectos.
Las paredes de la meseta de Copoya están bajo la sombra todo el día, lo que facilita el accionar de los deportistas. Se encuentra a media hora a pie desde Tuxtla Gutiérrez.
- El Gimnasio: son paredes verticales de piedra de gran calidad. Están en el Parque Nacional Cañón de Sumidero y tienen una extensión de 600 metros y muy poca vegetación, lo que permite realizar ascensos largos. En esta zona existen 10 rutas de escalada deportiva. Aptas solo para los profesionales.
- El Aguacero (Cañón de la Venta): este impresionante cañón tiene paredes de hasta 400 metros de altura, en las cuales se han habilitado sorprendentes circuitos provistos de agarres pulidos, los mismos que permiten realizar movimientos constantes en un área que supera los 60 metros de longitud.
La peculiaridad de esta zona es que algunas de sus rutas conducen a cavernas con pinturas rupestres. Adicionalmente, es posible acampar en las cercanías de la hermosa cascada El Aguacero.
Se encuentra a 13 kilómetros de Ocozocoautla de Espinoza, y a 39 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez, la capital del estado de Chiapas. El lugar es ideal para escaladores experimentados. Se recomienda ir con un guía especializado.