Más que llegar a la cima, los importantes es vencer cada obstáculo que se presenta en el ascenso. Una deliciosa tarea que significa trepar por resbaladizas e irregulares paredes rocosas. Y es que la escalada es un deporte en si mismo, con sus propias técnicas y equipos, aunque muchos la consideren solamente como la antesala del montañismo.
Guadalajara cuenta con una serie de circuitos perfectos para la práctica de la escalada, actividad que ayuda a templar el espíritu y el cuerpo. En la ciudad encontrará tiendas de alquiler de equipos y guías especializados.
Los lugares más concurridos por los escaladores, son:
- El Diente, con más de 200 rutas para escaladas tipo boulder, modalidad en la que sólo se emplean brazos y piernas, sin ayuda de cuerdas. La roca es de tipo granito, bastante áspero, lo que ocasiona muchos raspones en los deportistas.
Por la gran variedad de sus rutas y los distintos niveles que estas presentan (hay paredes de hasta 60 metros), El Diente es visitado por principiantes y expertos.
Se encuentra en la comunidad de Río Blanco en el municipio de Zapopán, a sólo 8 kilómetros al norte del Periférico de Guadalajara. Se recomienda ir acompañado o los fines de semana, cuando hay varios deportistas en la zona, para evitar cualquier contratiempo.
- La Hidro, presenta más de 30 rutas de estilo deportivo, casi todas con un mayor grado de dificultad que las de El Diente. La roca es basáltica, por lo que el deportista no sufrirá raspaduras.
Se encuentra en las cercanías de la hidroeléctrica del poblado de Mesa Colorada, en la barranca de Oblatos, al norte del periférico de Guadalajara, municipios de Tonala y Zapotlanejo,
- El Cuajo, novedosa zona de escalada que presenta cerca de 25 rutas de todos los niveles y con equipos de protección. Sus paredes son de roca basáltica y algunas de ellas alcanzan los 80 metros de altura, gigantes pétreos que están rodeados de una generosa vegetación.
Antes de visitar El Cuajo, tenga en cuenta las siguientes recomendaciones: no escale al mediodía, porque el sol calienta con demasiada fuerza, absorbiendo energía y "tostando" la espalda de los deportistas. Lleve abundante agua para evitar la insolación y, en caso de lluvia, desista de ascender por las paredes rocosas, porque a diferencia de El Diente y la Hidro, aquí se presentan desprendimientos. Se encuentra en la población de San Lorenzo.