DEPORTES DE AVENTURA
MEXICO
En México la aventura está en el aire, la tierra y el mar… en todos lados: en las encabritadas corrientes de los ríos, en las olas caribeñas, en las prístinas aguas de los cenotes sagrados; también en las cumbres de los volcanes y montañas, en el follaje de las selvas seductoras, en los imponentes y conquistables macizos de rocas, en el viento que infla las velas de los parapentes.
Retos y diversión, destreza y goce de la naturaleza sabia, espectacular y poderosa; esa es la esencia de los deportes de aventura, actividad que conjuga la búsqueda de desafíos cargados de adrenalina con la protección y conservación del medio ambiente y su biodiversidad, tan golpeados por el desarrollo, a veces insensato, de la especie humana.
Debido a su extensión y variedad de ecosistemas, México cuenta con irresistibles geografías propicias para la práctica del trekking o senderismo, montañismo, cañonismo, espeleísmo, escalada y rappel, ciclismo de montaña, buceo scuba, snorkeling, surfing, pesca de altura, esquí acuático, canotaje, kayak, vela, ala delta, parapente, cabalgatas, vuelo en globo, bungee, entre otras opciones.
Actividades que se desarrollan en una diversidad de magníficos escenarios, que van desde las vitales selvas del sureste mexicano, en los sugestivos estados de Chiapas y Tabasco, hasta las aguas transparentes del Pacífico, el golfo de México y el mar Caribe, pasando por los calurosos desiertos del norte del país.
Los espectaculares volcanes y montañas de la geografía mexicana inspiran, también, más de una aventura. Sus cumbres son deseadas por los escaladores, sus hermosas faldas recorridas por caminantes entusiastas, mientras que las aguas de sus cenotes -así se les llama a sus lagos interiores- son el paraíso de los buzos experimentados.
Entre las cimas más codiciadas por los montañistas destaca el Pico de Orizaba, un coloso de 5,747 metros de altura, que se impone entre Puebla y Veracruz. Es el de mayor elevación del país, seguido por los volcanes Popocatépetl (5452 metros) e Iztaccíhuatl (5 230 metros), cercanos a la Ciudad de México.
Las aventuras se centran en las zonas protegidas del país, las mismas que además de su variada flora y fauna, cuentan con excitantes circuitos deportivos. Un claro ejemplo es el Parque Nacional de Bosencheve, en el estado de México, donde se han habilitado rutas de senderismo (trekking) y ciclismo de montaña. También se pueden realizar vuelos en parapente.
Si usted es amante de los rápidos, tendrá la posibilidad de sumergir sus remos en los poderosos ríos del estado de Veracruz o en las rugientes aguas que discurren en las profundidades de los célebres cañones de la Barranca de Cobre, en Chihuahua, dos de las mejores zonas para la práctica del rafting y el kayak.
Los desafíos acuáticos se prolongan al bello litoral mexicano, perfecto para el desarrollo del surfing, la pesca, el buceo scuba, el snorkeling, el esquí acuático, el kayak de mar, entre otras actividades. Los destinos más concurridos son Acapulco, Puerto Vallarta, Cancún, Mazatlán, Manzanillo, Ixtapa, Zihuatanejo, la península de Baja California, Cozumel y los arrecifes caribeños.
En los principales destinos turísticos de México el viajero hallará guías especializados y la infraestructura necesaria para realizar su deporte favorito de manera segura. Además, siempre se encuentran y habilitan nuevos circuitos de adrenalina, para los viajeros sedientos de fuertes emociones.
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