-Barra de Navidad: una comunidad de artistas y
creadores, un pueblo de ambiente bohemio con noches que se alargan
y conversaciones que siempre son amenas. Se encuentra en la isla
de Navidad, un soberbio complejo turístico a hora y media al norte
de
Manzanillo. Cuenta con un lujoso hotel, apetitosos
restaurantes y tentadores centros de diversión.
También hay una laguna de aguas serenas y hasta un campo de golf rodeado de arrecifes.
-Colima: un volcán, un nevado y varios -quizás
cientos- "perros besadores" son algunos de los rasgos característicos
de esta ciudad de raíces prehispánicas y remembranzas coloniales,
que fuera fundada el 25 de julio de 1523 por Gonzalo de Sandoval.
Un recorrido por Colima debe incluir las visitas a los complejos arqueológicos El Cubano, El Chanal, Los Ortices y Los Asmoles, recintos edificados por las culturas nativas del oeste mexicano. Una experiencia educativa y excitante, que le permitirá observar pirámides, aposentos religiosos y ceramios, entre otros vestigios del pasado.
También es indispensable un periplo por el centenario corazón de la ciudad. Un espacio urbano de imponentes construcciones coloniales, como la Catedral de rasgos neoclásicos y el Palacio de Gobierno, con sus notables murales.
Colima, capital del estado del mismo nombre, se extiende entre dos
cumbres, el Volcán de Fuego y el Nevado de Colima, gigantes silenciosos
que parecen otear el devenir de esta agradable ciudad, localizada
a 73 kilómetros de
Manzanillo y 1,200 kilómetros
de México DF.
Otra peculiaridad de Colima, la tierra "donde domina el Dios Viejo o Dios del Fuego" (ese es el significado de su nombre en lengua náhuatl), son los perros-vasijas llamados itzcuintli o perros besadores, singulares ceramios que, presumiblemente, tienen raíces prehispánicas.
En las cercanías de Colima se pueden visitar los siguientes pueblos:
- Comala: es una cálida ciudad provinciana localizada
a 10 kilómetros del centro de Colima. Un lugar sereno de casitas
blancas con techos de tejas rojas y generosos huertos que apenas
si se altera un poco en su plaza principal, donde los restaurantes
localizados en los portales emanan un exquisito aroma a comida
casera, a comida de pueblo. De clima incierto que se debate
entre el frío y el templado, Comala conserva vistosos edificios
coloniales, como la Parroquia de San Miguel Arcángel, construida
en el siglo XVIII. Otro lugar de sumo interés es la Cooperativa
Pueblo Blanco, un notable centro artesanal en el que preparan
a los nuevos creadores y se ofrecen muebles de madera, piel
y herrería.
Otro de sus atractivos es la ex hacienda Nogueras del siglo XVIII, convertida hoy en el Conjunto Cultural Nogueras. Se exhiben las obras de los más reconocidos artistas colimenses.
- Suchitlán: es un pueblo artesanal localizado a 10 kilómetros de Comala.
Sus habitantes -en su mayoría de origen náhuatl- conservan sus
costumbres y expresiones artísticas, siendo las más representativas
la elaboración de las coloridas máscaras de madera que emplean
en sus danzas; los tejidos en fibra de otate, carrizo y zopilotate,
con los que se producen una amplia variedad de canastas.