
De marcado estilo barroco, la Catedral ostenta las torres más altas y de mayor volumen del continente. Son idénticas entre sí, exceptuando las cruces que las rematan. La diferencia simboliza la naturaleza humana (cruz de piedra) y divina (cruz de hierro) de Jesucristo.
Su interior está atiborrado de tesoros invaluables, como el Cristo de la Sacristía (siglo XVI), realizado con una técnica prehispánica a base de pasta de caña de maíz; un órgano monumental con 4,600 flautas, una singular pila bautismal de estilo neoclásico y un púlpito (manifestador) barroco de más de tres metros de alto, ambos de plata (siglo XVIII).
Se encuentra en la avenida Francisco I. Madero s/n, en pleno corazón de la ciudad.
-Templo de la Merced: en 1604, los frailes mercedarios
Pedro de Burgos y Alonso García erigieron un modesto y sencillo
templo que sería la semilla de la hermosa iglesia de estilo barroco
que, con sus elementos platerescos y churriguerescos, engalana hoy
el Centro Histórico de Morelia.
El templo, levantado en 1736, presenta una sola nave, coronada por una cúpula de características barrocas con un tambor octogonal. Tiene dos fachadas, la oriente del siglo XVIII y la norte de estilo manierista. Al lado está el convento de La Merced. Sus claustros son ahora aulas escolares.
Se encuentra en la avenida Francisco I. Madero y la calle Nigromante,
en el Centro Histórico de
Morelia.
-Convento de San Francisco (Casa de artesanías):
es el más antiguo de Morelia o, mejor dicho, es más antiguo que
Morelia porque comenzó a levantarse en 1531, 10 años antes de la
fundación española de la ciudad (18 de mayo de 1541).
Este recinto religioso muestra una fachada de estilo plateresco,
con un arco de acceso tallado deliciosamente y unas columnas que
flanquean la puerta y la ventana del coro. En su interior destaca
la recia disposición del patio, el cual tiene gruesos contrafuertes.
Durante la primera mitad del siglo XX, fue la sede de las asociaciones
obreras de
Morelia; mientras que en la década del
30, los renombrados artistas Alfredo Zalce, Santos Balmori y Pablo
O'higgins se unieron para pintar un hermoso mural colectivo.
Lamentablemente, este fue destruido durante los trabajos de restauración de los años 70.
Desde 1973 el convento es conocido como La Casa de la Artesanía de Michoacán. Cuenta con un museo y una galería de exposiciones temporales, donde se presentan las mejores obras del estado.
-Templo y convento de San Agustín: entre 1550 y
1626 se fueron configurando las líneas y estilos arquitectónicos
de este conjunto religioso, localizado al sur de la Catedral. En
su portada principal de estilo plateresco -pero con una marcada
influencia renacentista- destaca el emblema de la orden Agustina
(un corazón atravesado por flechas), la imagen de San Agustín (en
la ventana del coro) y una escultura de San Miguel Arcángel.
En el lado norte de la fachada se yergue una enorme torre de tres cuerpos (mediados del siglo XVII); mientras que la del lado opuesto, fue la más grande hasta la construcción de la Catedral. Ya en su interior, sobresalen sus marcadas líneas neoclásicas y la imagen de la virgen del Socorro, donada por el obispo de Valencia.
En la capilla lateral se exhiben hermosas pinturas al fresco y algunos lienzos con representaciones de connotados agustinos. Al lado, en el antiguo claustro, se aprecia una hermosa fuente que sirvió de pila bautismal y una escalera cubierta por una bóveda gótica.
El templo sigue abierto al culto católico, mientras que los claustros conventuales son las aulas de la Universidad Nicolaíta. Se encuentra entre las calles Hidalgo y Antonio Alzate. Puede ser visitado todos los días desde las 09:00 hasta las 19:00 horas.
-Templo y conservatorio de música de Las Rosas:
fue el primer convento de la ciudad y perteneció a las monjas dominicas
de Santa Catalina de Siena (1590).
En 1738, el inmueble -luego de ser reconstruido- se convirtió en la sede de un colegio de niñas. En las aulas las pequeñas alumnas recibían una esmerada educación musical, por lo que el Papa Benedicto XIV le otorgó la denominación de Conservatorio, siendo el pionero de América.
Al lado se encuentra el primoroso templo de Las Rosas, con su portada decorada por las imágenes de distintos santos, siendo la principal la del fundador de la orden: Santo Domingo de Guzmán.
En el siglo XX se fundó la escuela de Música Sagrada. Actualmente
es la sede del famoso coro de los Niños Cantores de
Morelia.
Está localizado en la calle Santiago Tapia, en el centro de Morelia.
-Templo de las Monjas: el 13 de mayo de 1738, cuando
el monasterio Las Rosas se encontraba completamente en ruinas, las
religiosas dominicas decidieron abandonarlo. La sombría "procesión"
de las religiosas tuvo como telón musical el lastimero repiquetear
de las campanas. El hecho fue perennizado en un grandioso lienzo,
que hoy se exhibe en el museo Regional Michoacano.
El templo, de estilo barroco, fue erigido entre 1729 y 1737. Su fachada de trazos platerescos está divida en tres cuerpos, destacando las imágenes de Santa Catalina de Siena y Santo Domingo de Guzmán; además de la esbeltez y ligereza de su preciosa torre.
Se encuentra ubicado en la avenida Francisco I. Madero.
-Templo y ex convento el Carmen: se erigió entre
1593 y 1619 gracias al generoso aporte de varios benefactores de
la comunidad carmelita. Su frontis ostenta el escudo principal de
la orden, en el cual las virtudes teologales de la fe, la esperanza
y la caridad, están representadas por tres estrellas que brillan
sobre una cruz levantada en un monte.
Durante el periodo histórico de la Reforma (siglo XIX), los religiosos fueron desalojados de sus claustros, entonces, los ambientes que ellos ocupaban sirvieron de prisión, cementerio, sede del cabildo eclesiástico, estacionamiento de carros de limpieza, terminal de autobuses, bodegas, hotel, y, finalmente, Casa de la Cultura, para lo cual fue restaurado entre 1974 y 1976.
En la actualidad en el convento funcionan distintos tallares artísticos, salas de exposiciones y el famoso Museo de la Máscara, donde se exhiben dos grandes colecciones con piezas provenientes de 20 estados de México. Las caretas están confeccionadas con diferentes materiales y en su mayoría son parte de los atavíos de las danzas populares.
Se encuentra en el Centro Histórico de Morelia.