Otras delicias que no se deben dejar de probar son el caldo
michi, con pescado y tuna agria; la
morisqueta, arroz blanco cocido, con frijoles fritos y salsa guisada con queso o carne y el
aporreadillo, tiras de carne seca, guisadas en salsa roja.
El toque de dulzura lo ponen los
chongos zamoranos, que tienen como ingrediente principal a las fresas de la zona, según dicen, las mejores del mundo: el
chocolate de Metate, el
pan de nata, las
frutas en conserva, los
buñuelos y los
atoles de tarecuato, completan la carta de postres.
Y para brindar por este opulento banquete, nada mejor que la bebida oficial de la región: la
charanda, un poderoso aguardiente de caña. Salud y buen provecho en Morelia, donde su paladar estará de fiesta.