Cada año, entre diciembre y marzo, grupos de ballenas jorobadas arriban a las cercanías de la isla para parir o aparearse en sus aguas cálidas. Generalmente, los enormes cetáceos se mantienen sumergidos, pero al nacer los pequeños ballenatos sus madres se asoman a la superficie con mayor frecuencia.
El espectáculo es formidable y se puede observar desde muy de cerca. Para hacerlo, hay que abordar las lanchas que se dirigen hacia las zonas rocosas denominadas el Morro y Corbeteña, a 18 kilómetros al oeste de la isla.
El archipiélago de las Marietas, considerado Reserva Ecológica Nacional, está integrado por las islas la Redonde -54 metros de altura y una longitud aproximada de un kilómetro- y la Larga -43 metros de altura y con una dimensión mayor a un kilómetro-.
Se encuentra a 10 kilómetros de Punta Mita. Durante el viaje, la lancha es "resguardada" por curiosos delfines y tortugas.
-Rincón de Guayabitos: es una hermosa bahía acariciada
por el suave vaivén de las olas. Se le conoce como la "alberca más
grande del mundo" y en ella se puede nadar con absoluta tranquilidad,
practicar una gran variedad de deportes acuáticos, navegar en lanchas
con fondo de cristal para surcar el mar en búsqueda de playas vírgenes
o sumergirse en las aguas diáfanas ahítas de coloridas especies.
La zona cuenta con una moderna infraestructura turística, con deslumbrantes hoteles, exclusivas zonas comerciales y una interesante variedad de restaurantes. Todo especialmente diseñado para que usted disfrute al máximo de sus vacaciones.
Más allá de las comodidades, en Rincón de Guayabitos el viajero reposará sin preocupaciones en la arena dorada o será testigo privilegiado de encendidos ocasos que le harán pensar que solo la naturaleza puede brindarle al hombre espectáculos tan maravillosos.
Durante su estancia tómese un tiempo para visitar las lagunas de San Pedro Lagunillas y Tepetiltic. Y si su visita es en noviembre, será testigo del Fly In, un renombrado festival aéreo en el que participan pilotos de los Estados Unidos y México.
Para llegar a Rincón de Guayabitos se debe tomar la carretera 200.
-Punta Mita: sus playas de arena dorada son, en
opinión de muchos, las más bellas de todo México, quizás porque
sus aguas transparentes se presentan como una ventana abierta para
desentrañar algunos de los misterios del mundo submarino, o, tal
vez, por sus olas retadoras o la riquezas de su mar.
Las playas de Punta Mita están llenas de tentaciones para el viajero. No solo es echarse en la arena o bañarse en las aguas tibiecitas; es, también, sumergirse y sorprenderse ante los arrecifes coralinos y la abundante fauna marina del Pacífico (es posible toparse con un tortuga o una mantarraya).
Una aventura deliciosa no solo para los aficionados al buceo y el snorkel, sino para todos aquellos que aman la naturaleza.
Otra alternativa interesante es abordar una lancha y navegar hacia los islotes cercanos, poblados por miles de aves. Aquí es posible practicar la pesca deportiva y, en un día de suerte, capturar magníficos ejemplares de peces vela, dorados, marlines o róbalos.
Las opciones no terminan ahí. De diciembre a marzo es posible divisar ballenas desde la playa (si hay suerte), pero si no quiere estar a merced de la diosa fortuna y desea asegurar el encuentro, súbase a las lanchas turísticas que salen a la mar para facilitar el avistamiento.
Y si usted es un fervoroso cultor de las deportes náuticos, en Punta
Mita podrá practicar durante todo el año el
bodysurf (deslizarse
sobre las olas libremente y sin accesorios) o subirse en las tablas
boggie (pequeñas tablas de surf), entre otras actividades
que alborotarán su adrenalina.
Cuenta la historia que los antiguos pobladores de la zona se dedicaban a la recolección de conchas marinas, utilizadas para el intercambio con las comunidades vecinas, estableciéndose una red comercial que llegó hasta el Ecuador, país sudamericano que los proveía de piedra turquesa.
En Punta Mita se ha alcanzado un gran desarrollo turístico, con hoteles de lujo, condominios, apartamentos, clubes de golf, restaurantes y tiendas exclusivas. Se encuentra a 22 kilómetros al oeste de Bucerías. Desde Nuevo Vallarta se debe seguir la carretera 200.