- Nadar con delfines: es una experiencia singular,
un acercamiento al maravilloso mundo de los delfines nariz de
botella. Los viajeros no solo podrán nadar al lado de los cetáceos,
sino jugar con ellos, abrazarlos, acariciarlos e, incluso, pasear
sobre su espalda y su panza. La aventura dura 90 minutos y se
inicia con la proyección de un video que permite conocer las
peculiaridades de la especie y aprender algo del lenguaje de
señas que utilizan los entrenadores del delfinario.
- Encuentro con delfines: durante 75 minutos usted
permanecerá en una alberca especialmente diseñada. Allí podrá
examinar las características físicas de los delfines (tocándolos
y acariciándolos), alimentarlos y pondrá en práctica algunas
de las señas básicas utilizadas por los entrenadores.
Antes de ingresar a la alberca, un entrenador profesional le dará una breve charla sobre la psicología, anatomía y las formas de comunicación de los traviesos delfines nariz de botella.
- Entrenador por un día: es una opción que permite
pasar todo un día al lado de los delfines, compartiendo las
tareas del equipo de expertos que se encarga del cuidado de
los cetáceos. El participante podrá cuidar, alimentar y aprender
algo más de las formas de comunicación de estos animales.
- Delfines para niños: es un programa diseñado para
menores entre los 4y 8 años de edad. Los infantes, previa autorización
de sus padres, podrán tocar y jugar con los traviesos delfines,
bajo la atenta mirada de los entrenadores.
Antes de abandonar la alberca, los niños reciben un abrazo y un beso de los graciosos delfines.
-Tortugas marinas: de junio a diciembre se instala en la Bahía
Banderas el campamento tortuguero más grande del mundo, para proteger
los huevos de las tortugas golfinas (Lepidochelys olivacea), que
desovan 3 veces por temporadas en las orillas playeras de Nuevo
Vallarta.
En cada desove se entierran en la orilla entre 80 y 120 huevos, los cuales son recogidos y trasladados a corrales especiales en los hoteles más importantes de la zona, con el objetivo de disminuir las probabilidades de depredación.
En los corrales, los científicos realizan labores de investigación con la ayuda de decenas de voluntarios, quienes, además de ayudar con los estudios, tienen la misión de difundir por qué es importante preservar esta especie; tarea complicada porque durante años la tradición gastronómica costera, incluyó, entre sus ingredientes, a la carne y a los huevos de tortuga.
Los estudios científicos han demostrado que solo 5 de cada 1,000 tortugas llegan a la adultez. También se sabe que alcanzan la madurez reproductiva entre los 8 y 12 años de edad y que de las 8 especies de tortugas marinas que existen en el planeta, 7 desovan en las costas mexicanas (siempre en las mismas playas).