-El Anclote, sus aguas cálidas y transparentes
invitan al regocijo; mientras que su delicada y acogedora arena
es perfecta para echarse a descansar. Opciones relajantes en una
playa pródiga de vida silvestre, por la presencia constante de decenas
de aves costeras y la esporádica "visita" de tortugas marinas y
mantarrayas.
En El Anclote, el visitante encontrará un buen número de restaurantes, en los que es fácil engreír al paladar con contundentes potajes a base de mariscos y pescados. Los precios se acomodan a todos los presupuestos y varían dependiendo del local.
Se encuentra a 22 kilómetros de Bucerías, a través de la carretera 200.
-Punta de Burro: pequeña y rodeada de rocas, pero
de olas enormes y poderosas, que permiten la práctica del surf durante
todo el año. Desde esta playa apacible se divisan las hermosas islas
Marietas. Se encuentra entre Huanacaxtle y Punta Mita. Se llega
por la carretera 200.
-Destiladeras: es una extensa playa de arena finamente
blanca, en la que el viento apenas es solo un susurro. Aquí pueden
surfear los aficionados y los expertos, con la seguridad de que
siempre encontrarán la intensidad y las dosis de adrenalina que
buscan en las olas del mar.
También se practican otros deportes como el windsurf y el snorkel.
Se encuentra entre Punta de Burro y la Cruz de Huanacaxtle, en el camino que conduce a Punta Mita. La playa cuenta con un área de estacionamiento y varios restaurantes.
-La Manzanilla: en sus aguas tranquilas se puede
nadar a plenitud y con absoluta seguridad, características que la
han convertido en una de las playas más visitadas de Nuevo Vallarta.
En las cercanías de la playa, hay un pequeño pueblo pesquero, donde se puede alquilar una lancha, para navegar en un sector del Pacífico en el que abundan los atúnes y dorados, entre otras especies.
Se encuentra al lado de la Cruz Huanacaxtle, a 15 minutos de Nuevo Vallarta. Hay que segur la carretera 200 y tomar la desviación que conduce a La Manzanilla.
-Emiliano Zapata: una playa solitaria y silenciosa,
perfecta para acampar y escaparse un poquito de las tribulaciones
del mundo moderno. Aquí se puede disfrutar plenamente del mar, sin
tumultos ni aglomeraciones, sin el ir y venir constante de decenas
de bañistas.
Para visitarla hay que seguir la carretera 200 y, antes de llegar a Punta Mita, tomar el desvío empedrado que se extingue en la orilla de esta playa.
-Higuera Blanca: es una playa solitaria visitada
por quienes practican el kitesurf o flysurfing, una excitante actividad
entre náutica y aérea, en la que las manos del deportista están
asidas a una vela o cometa (similar a un parapente), mientras que
sus pies van atados a una pequeña tabla, que le permite maniobrar
sobre las olas.
Para llegar a este lugar hay que seguir la carretera 200 y tomar la desviación de la Cruz de Huanacaxtle. Luego de 15 kilómetros de recorrido se encuentra un letrero que anuncia la cercanía de Higuera Blanca. Para ver el mar hay que virar a la mano derecha.