Las remodelaciones continuaron y, en 1901, se colocó el quiosco actual de líneas art nouveau, en el que todas las noches se presentan espectáculos musicales, dándole un ambiente exageradamente acogedor a la histórica plaza que es el corazón y está flanqueado por el Palacio de Gobierno y la Catedral, dos excelsas muestras de la arquitectura de Oaxaca.
Localizado entre las calles Hidalgo, Trujano, Flores Magón y Bustamante, el Zócalo se viste de fiesta durante las celebraciones de la Noche de Rábanos (23 de diciembre), Nochebuena (24 de diciembre), y el Grito de la Independencia (15 de setiembre), fechas en las que se realizan animadas verbenas.
-Palacio de Gobierno: es casi tan antiguo como
el Zócalo. Se edificó por primera vez en 1576, pero las ansias de
modernización de las autoridades y uno que otro movimiento sísmico
determinaron que se construyera o remodelara en más de una ocasión,
cambiando sus líneas arquitectónicas, pero nunca su privilegiada
ubicación en el lado sur de la plaza de la Constitución de Oaxaca.
El primer cambio se realizó en 1775, cuando las autoridades del ayuntamiento decidieron construir una nueva sede de gobierno, la cual fue inaugurada en 1783; sin embargo, los movimientos sísmicos de 1787 y 1801 ocasionaron graves daños en la nueva infraestructura, que quedó abandonada durante varios años.
El palacio actual comenzó a levantarse en 1832, cuando Benito Juárez ocupaba el cargo de gobernador. Por diversos contratiempos la obra diseñada por Francisco de Paula Heredia recién pudo ser inaugurada el 15 de setiembre de 1884. Desde entonces, sus líneas renacentistas embellecen el Centro Histórico.
Casi un siglo después el artista Arturo García Busto, discípulo de la celebérrima Frida Kahlo, pintó dos murales deslumbrantes en las paredes interiores de la sede gubernamental. El primero fue realizado en 1980 y documenta la época prehispánica, la etapa de la conquista y la independencia; mientras que el segundo, que data de 1987, muestra la formación del universo según la cosmovisión de los primeros pobladores de Oaxaca.
-Catedral de Oaxaca: su construcción se inició
en 1535, cuando el primer obispo de la ciudad, Juan López de Zárate,
quien oficiaba sus misas en el templo de San Juan de Dios, decidió
impulsar y promover la construcción de una Catedral. Sus esfuerzos
fueron exitosos, aunque la obra demoró demasiado, tanto, que él
no pudo verla concluida.
La flamante Catedral de Oaxaca abrió sus puertas a los fieles en 1640; desde entonces, es el templo principal de la ciudad, un titán de la fe que impresiona por su monumental fachada de estilo barroco. Hecha con cantera verde, muestra tres cuerpos con esculturas de santos tallados en piedra y un panel central con un Cáliz que simboliza al santísimo sacramento.
Dentro del templo se encuentra la capilla y la imagen del Señor del Rayo, venerada por los pobladores de Oaxaca, quienes le atribuyen una condición milagrosa desde hace muchísimos años, cuando intempestivamente un rayo cayó en el lugar incendiándolo todo, menos la preciosa efigie.
Un detalle singular es el precioso órgano del coro, uno de los 50 que se fabricaron en Oaxaca a finales del siglo XVII.
La Catedral está en el lado norte del Zócalo, en la Alameda de León.
-Alameda de León: fue conocida como la plazuela
de Cántaros, porque en ese lugar de la ciudad los alfareros vendían
sus productos. Su aspecto dejaba mucho que desear, hasta que un
día el general Antonio de León, vecino y gobernador, decidió que
era el momento justo para cambiarle el rostro.
La "cirugía urbana" se inició en 1840 y terminaría tres años después. Desde entonces, la maltrecha plazuela de Cántaros es una elegante Alameda, parecida a la que engalana la capital de la República.
Tiempo después, en 1885 para ser exactos, se develó una estatua en honor al general León, notable hijo de Oaxaca. En la actualidad, la Alameda, que alguna vez fue una plaza de encantos discretos, es un lugar sosegado que se deja disfrutar y permite deleitarse con la belleza de la Catedral y demás joyas arquitectónicas del Centro Histórico.
Se encuentra al costado del Zócalo, entre las calles Independencia, Hidalgo, León y Valdivieso. En la Alameda suelen realizarse conciertos.
-Templo San Felipe Neri: su valor histórico no
solo se explica por la antigüedad de sus claustros o la importancia
de sus reliquias artísticas y religiosas, sino, también, por haber
sido el escenario de la boda de Benito Juárez, "Benemérito de las
Américas" e hijo ilustre de Oaxaca, quien contrajo nupcias con doña
Margarita Maza, el 31 de julio de 1843.
La boda se realizó años antes de que Juárez iniciara la Reforma y fuera elegido Presidente Constitucional de la República. Quedan como recuerdos del hecho, los dos candelabros que el ilustre personaje donó para embellecer esta casa de Dios.
Más allá de la anécdota histórica, el templo destaca por su fachada de tres cuerpos, en los que la cantera verde ha sido primorosamente tallada, configurando una excelsa muestra del estilo barroco.
En su interior son dignos de mencionar el retablo principal de estilo churrigueresco, los óleos de José Páez y Agustín Santaella (datan de 1740) y los cuatro medallones ovalados del siglo XVIII que están en la parte superior del templo. Por su decoración de diseños vegetales serían las primeras muestras del estilo rococó en México.
La construcción del templo se inició en 1733, siendo terminado en 1770; aunque sus torres serían levantadas recién en 1803. Se encuentra en el Centro Histórico, a dos cuadras del Zócalo (dirección noroeste), entre la avenida Independencia y la calle Tinoco y Palacios.
-Basílica de la Soledad: sus orígenes están relacionados
con un hecho increíble, un milagro -en lenguaje religioso-, ocurrido
en 1617, cuando un agotado arriero que recorría campos y montañas
para unir Veracruz con Guatemala, se percató de que en su recua
tenía una mula de más.
Su sorpresa, de por sí mayúscula, se acrecentó cuando el animal ya no pudo resistir más la carga y se desplomó justo en frente de la ermita de San Sebastián. El arriero intentó levantarla. Se esforzó en vano. Era imposible.
Al no saber qué hacer buscó ayuda y recurrió a las autoridades. Luego, volvió a la ermita en compañía de varios hombres, procediendo a retirar los pesados bultos que atormentaban al animal, entonces, la mula se levantó aliviada. Todo parecía volver a la normalidad, pero no fue así. Segundos después la noble bestia murió.
Contrariados y absortos, los hombres comenzaron a revisar la carga sin imaginar si quiera que encontrarían una imagen de la Virgen al lado de Cristo, con un letrero que anunciaba: "La Virgen al pie de la Cruz".
La historia del milagro se difundió en todas direcciones, hasta llegar a los oídos del obispo Bartolomé Bohórquez, quien, conmovido por el inexplicable suceso, no dudó en ordenar la construcción de un santuario en el lugar en el que habían ocurrido los hechos.
Las directivas del purpurado se cumplieron recién en 1682, cuando el capellán Fernando Méndez, luego de obtener las órdenes del virrey Tomás Aquino Manrique de la Cerda, iniciara las obras de la Basílica de la Soledad, la cual sería terminada en 1689.
De estilo barroco, la primorosa basílica alberga la imagen de la Virgen de la Soledad, la querida y celebrada patrona de Oaxaca. La primera quincena de diciembre, sus devotos organizan una gran fiesta en su honor, donde los rezos y plegarias se funden con originales bailes.
Se encuentra en el Centro Histórico, a solo seis cuadras del Zócalo.
-Templo y Ex Convento de Santo Domingo de Guzmán: es
el complejo religioso más impresionante de Oaxaca, un verdadero
derroche arquitectónico que la orden de los dominicos comenzó a
edificar en 1552 y que hoy, luego de una azarosa historia que incluyó,
entre otras cosas, la conversión de sus claustros en caballerizas,
es Patrimonio Cultural de la Humanidad, según la UNESCO.
De rasgos renacentistas, su fachada es imponente y se asemeja a un gran retablo con campanarios enormes, siendo el tamaño de las torres una característica inusual en la arquitectura religiosa de Oaxaca.
En el interior del templo y ex convento -terminado de construir a mediados del siglo XVII- sobresalen por su belleza la cúpula de la escalera, la capilla de la Tercera Orden (hoy biblioteca), el Portal de Peregrinos, actual sede del museo de las Culturas de Oaxaca; entre otros espacios que han sido recientemente restaurados, para beneplácito de los feligreses y amantes de la belleza.
Un reciente proceso de restauración permitió poner en valor muchas de las reliquias del conjunto religioso, severamente dañadas durante la ocupación del Ejército Mexicano (1860 hasta 1994), amparada por una ley del periodo de la Reforma por la cual se expulsó a los dominicos.
Durante la presencia castrense, algunos de los recintos religiosos fueron utilizados como caballerizas, además se produjeron robos y desapariciones de costosísimas piezas.
Actualmente, en los antiguos claustros funcionan el museo de las Culturas de Oaxaca, el jardín etnobotánico, la biblioteca Fray Francisco de Burgos y la hemeroteca Néstor Sánchez.
El templo y ex convento se encuentra en el Centro Histórico de Oaxaca, a seis cuadras al norte del Zócalo, entre las calles Macedonio Alcalá, Berriozábal, Gorrión y Reforma.
- Museo de las Culturas de Oaxaca (Museo Regional):
es un refugio de la historia que alberga entre sus colecciones
preciosas piezas prehispánicas procedentes de las ruinas mixteco-zapotecas
de Monte Albán y una colección etnológica referente a los más
de quince grupos nativos de la región. También hay una sala
con objetos coloniales. Es el museo más importante del estado.
Se encuentra dentro del Centro Cultural Santo Domingo de Guzmán.
-Museo de Arte Prehispánico Rufino Tamayo: exhibe la colección
de piezas precolombinas que el gran pintor oaxaqueño recolectó durante
20 años. La muestra -que ahora es propiedad del estado- incluye
objetos y trabajos artísticos de la cultura maya, zapoteca, mixtecas,
aztecas, olmecas, totonacos, toltecas, entre otras.
El museo se encuentra en una vieja casona colonial del siglo XVIII, que fuera sede de la Santa Inquisición y la Casa del Tesoro de la Primera Intendencia. Está en la avenida Morelos 503.