Las paredes se caracterizan por sus aplicaciones en estuco y por los bajorrelieves grabados en sus grandes muros de piedra, algunos de los cuales han sido descifrados por los científicos. Los fabulosos recintos que hoy infunden respeto y causan admiración solo representan la décima parte de la antigua y misteriosa ciudad maya.
Edificado en medio de la selva chiapaneca y a 7 kilómetros del actual pueblo de Palenque, el complejo fue descubierto en el siglo XVIII. Los estudios arqueológicos han llegado a determinar que en sus inicios en el año 100 a.C. (aproximadamente) fue una aldea agrícola.
Su etapa de esplendor se produjo en el llamado período clásico tardío (600 - 900 d C.), siendo Paka o Escudo Solar el gobernante más importante de Palenque (615 y 683 d.C.), quien habría mandado a construir el mausoleo en el que se encontraron sus restos.
A su muerte lo sucedería su hijo mayor Chan-Bahlum o Serpiente-Jaguar, continuando con él los tiempos de prosperidad. Siglos después, Palenque sería abandonada y finalmente destruida por motivos que aún se desconocen.
Visitar Palenque es ir al encuentro de una ciudad prehispánica que refleja los valores religiosos, artísticos y científicos de una de las grandes civilizaciones de América.
Dentro de sus soberbias construcciones destacan:
- El Templo de las Inscripciones: en los muros de
esta impresionante pirámide los mayas trazaron más de 600 jeroglíficos.
Uno de los mayores hallazgos se produjo en 1949, cuando los
arqueólogos encontraron una admirable cámara funeraria hecha
de piedra y decorada con profusos bajorrelieves, dentro de la
cual se encontraba el impresionante sarcófago del rey Pakal,
el gobernante más importante de Palenque, quien estaba ataviado
con valiosas joyas y cuantiosas ofrendas.
El mausoleo habría sido mandado a construir por el propio soberano maya, quien gobernó la ciudad entre los 615 y 683 d.C.
- El Palacio: es la obra más grande de Palenque. Su
estructura es bastante compleja, con galerías, columnas, patios
interiores, corredores, pasajes, basamentos escalonados y tableros
con escrituras jeroglíficas. La construcción es coronada por
una imponente torre de cuatro lados -probablemente la única
edificada en el periodo clásico- que habría sido utilizada como
observatorio.
La fabulosa obra se edificó durante un largo periodo, principalmente en el gobierno del nieto del señor del Pakal, esto se evidencia en la representación jeroglífica de la historia de la familia real, la cual está grabada en las paredes y escalinatas del Palacio.
Según los estudios de varios investigadores, el edificio habría sido una sede administrativa; sin embargo, la existencia de unos baños de vapor localizados en un patio contiguo podrían indicar que pudo ser la morada de las principales autoridades mayas.
- Conjunto de la Cruz: es un complejo arquitectónico
integrado por el Templo del Sol, en excelente
estado de conservación y que ofrece -desde su cima- una espléndida
vista de Palenque; el Templo de la Cruz que
no conserva su fachada pero se puede apreciar su crestería;
el Templo de la Cruz Foliada, en cuyo interior
se representa a la planta del maíz como eje del mundo y símbolo
de la naturaleza cultivada; y el Templo XIV,
con tableros que contienen inscripciones y representaciones
de personajes.
El conjunto, edificado por mandato de Chan-Bahlum, hijo del rey Pakal, se encuentra algo alejado del Palacio, justo en los límites de la exuberante vegetación que rodea Palenque.
-Museo de Sitio: cuenta con dos salas de exhibición permanentes
y una temporal, además de una tienda de artesanía. Entre sus piezas
destacan valiosas cerámicas, tableros tallados en piedra, gligos,
fragmentos en estuco, entre otros objetos hallados en el complejo
maya entre los años 1900 y 1995.
Fue inaugurado en 1995 y está localizado a 1 kilómetro del centro arqueológico.