-Plaza Vasco de Quiroga: es una de las más bellas
y, a la vez, singulares de la América Española. Su hermosura se
explica por su diseño esmerado y la exagerada majestuosidad de las
casonas coloniales que completan este espacio urbano; mientras que
su peculiaridad radica en la ausencia de edificaciones de índole
religioso, infaltables en la época colonial.
Es el corazón de
Pátzcuaro y destaca por el verdor
de sus fresnos y la hermosura de la fuente circular que rodea a
la estatua del obispo Vasco de Quiroga, benefactor de la ciudad
y hombre piadoso que consagrara su vida a la defensa de los indígenas
purépachas o tarascos.
-Palacio de Huitziméngari: frente a la plaza Vasco
de Quiroga se yergue una residencia sobria que habría pertenecido
al príncipe Antonio de Huitziméngari, hijo del último gobernante
purépecha y ahijado del virrey de la Nueva España, Antonio de Mendoza.
Al traspasar el umbral de la puerta, el visitante se quedará sorprendido del contraste entre los trazos rudos y arcaicos de su arquitectura y el colorido fantástico de las flores que hermosean su patio, flanqueado por varios arcos en los que se exhiben productos artesanales.
-Basílica de Nuestra Señora de la Salud: por su
importancia y magnitud, fue la sede catedralicia del estado de Michoacán
hasta 1950. En su interior está la venerada imagen de Nuestra Señora
de la Salud, hecha con pasta de caña de maíz y miel de orquídea
en el siglo XVI.
De fachada sencilla y escasa ornamentación, fue construida sobre un centro ceremonial prehispánico, por mandato del primer obispo de Michoacán, Vasco de Quiroga, cuyos restos descansan en el templo.
La Basílica es muy visitada durante todo el año. Especialmente en el octavo día de cada mes, cuando cientos de fieles llegan a orar y a pedir la protección de la patrona regional.
Se encuentra en la avenida Buenavista, a pocas cuadras del centro de la ciudad.
-Casa de los 11 patios: es un conjunto conventual
que data de 1742. Es el único recinto de la orden dominica en Pátzcuaro
y albergó a las hermanas de Santa Catarina de Sena.
En la parte más antigua de este grandioso recinto destaca una preciosa fuente de agua y la portada barroca de uno de sus baños, un detalle singularísimo en aquellos tiempos.
Hoy es una colorida galería artesanal en la que se exhiben, fabrican y venden una gran variedad de productos tradicionales.
Se encuentra en la calle Madrigal los Altos 2.
-Templo y colegio de la Compañía de Jesús: se erigió
sobre un antiguo centro ceremonial prehispánico. Es de estilo barroco
y data del siglo XVI, siendo uno de los más antiguos de la ciudad.
Fue construido para los religiosos de la Compañía de Jesús, que
se instaló en Michoacán gracias a las gestiones del obispo Vasco
de Quiroga.
El complejo cuenta con un hermoso patio y la amplitud de sus espacios genera una agradable sensación de tranquilidad. Una de sus peculiaridades es el reloj "castigado" de su torre, llamado así porque su campana no repica a las 12 del día.
Se dice que la máquina fue traída desde España, por mandato expreso del rey Carlos V, quien quería deshacerse de él por haber marcado una hora ingrata para la corona.
También se afirma que el reloj se "quedó mudo" cuando una desafortunada jovencita se interpusiera entre el péndulo y la campana, para evitar que estas tañeran al mediodía, la hora en que su amado sería ejecutado. La tragedia habría ocurrido en España.
En el siglo XVI, las instalaciones del colegio (el segundo de los jesuitas en México) sufrieron graves daños como consecuencia de un incendio. Los religiosos lograron restaurarlo con la esforzada colaboración de los lugareños, conservando las características arquitectónicas propias de su orden.
Actualmente es la sede de la Casa de la Cultura. Se encuentra en el cruce de las calles Alcantarillas y Arciga.
-Museo de Artes e Industrias Populares: es el primero
en su género. Cuenta con 10 espléndidas salas con piezas creadas
por los artesanos de Michoacán. Entre sus tesoros resaltan la peribana
(una batea de una sola pieza del siglo XVII); varios lienzos de
temas religiosos, un cristo de caña de maíz y vistosas máscaras.
Los ambientes del museo fueron las aulas del antiguo seminario de San Nicolás, el primero de la América Española. Fundado en 1540 por el obispo Vasco de Quiroga, en esta institución no solo se formaron los futuros párrocos de la Nueva España, sino decenas de indígenas que recibieron instrucción básica (leer y escribir) y laboral.
Se encuentra en la esquina de las calles Enseñanza y Alcantarillas s/n.
-El Sagrario: arquitectura barroca, paredes de
piedra, bóvedas a gran altura, retablos neoclásicos y uno de estilo
churrigueresco, varios cuadros al óleo y un singular atrio semihundido
de hermosa arquería y bardas altas, son algunas de las características
de este templo, localizado en el cruce de las calles Lerín y Portugal.
Construido entre 1693 y 1695, el Sagrario fue hasta 1924 el santuario de la venerada imagen de Nuestra Señora de la Salud.