En plena resistencia, los españoles enviaron a Cristóbal de Olid para que se reuniera con Tangaxuán II, el último caltzonzin purépacha (gobernante). El encuentro terminó con la traición inexplicable del líder indígena, quien en señal de rendición se arrodilló ante el invasor.
Después del ominoso sometimiento, el lugar de la reunión comenzó a ser llamado desdeñosamente como "el humilladero". Hay quienes creen que la Capilla del Cristo El Humilladero fue levantada en el sitio exacto donde el caltzonzin purépacha traicionara a su pueblo.
Al ser derrotada la resistencia indígena, los españoles se asentaron en los centros urbanos tarascas, arrasándolos en su desesperada búsqueda de piezas de oro. En 1526, el presidente de la Audiencia, Nuño de Guzmán, sometió a los indígenas a torturas atroces y ordenó el asesinato de Tanganxuán II.
Con la llegada del obispo Vasco de Quiroga, la violencia amainó
en
Pátzcuaro. El 26 de julio de 1539 fue nombrada
como capital de Michoacán (sería reemplazada por Morelia en 1580);
por lo que un enjambre de autoridades civiles y eclesiásticas se
trasladaría a la floreciente ciudad; entonces, se erigirían las
magníficas casonas, templos y plazas que hoy son parte de su encanto
colonial.
Décadas de esplendor que llevaron al obispo a emprender un proyecto ambicioso: la construcción de la Catedral más importante de América sobre las bases del templo de la diosa Cueráppari. No lo consiguió, pero el resultado fue una hermosa Basílica, sede catedralicia de Michoacán hasta 1950.
La ciudad de
Páztcuaro se extiende en las orillas
del lago del mismo nombre. En sus aguas dormidas hay nueve islas,
habitadas por pescadores y hábiles artesanos que mantienen vivas
las costumbres de sus antepasados, los purépachas o tarascos. Una
de las tradiciones más llamativas es el uso de las "redes mariposas",
llamadas así por sus semejanzas con los coloridos lepidópteros.
En los alrededores del lago
Pátzcuaro existen importantes
zonas arqueológicas, como el observatorio de Ihuatzio (15 kilómetros
al noreste de la ciudad); el centro ceremonial de Tingambato (35
kilómetros al oeste) y el complejo urbano de Tzintzutzan (a 7 kilómetros).
Por sus piezas talladas, joyas, bordados a mano y figuras hechas
de caña de maíz,
Pátzcuaro es considerado el "centro
artesanal y cultural" del estado. Una razón más para visitar esta
ciudad que presenta un clima semi templado, con 16 grados centígrados
de promedio anual, con precipitaciones de junio a octubre.
Ya lo sabe, si quiere encontrar la paz, compartir con gente amistosa y revivir parte de la historia de México, no deje de visitar este rinconcito de Michoacán, con montañas y bosques, y también con un lago, inmenso, con islas, habitado.