- Pirámide de Tepanapa: fue un recinto religioso consagrado
a Chiconahui Quiahuitl, dios de la lluvia. Por sus fabulosas
dimensiones se le conoce también como la Gran Pirámide. Su base
tiene 400 metros de largo por lado y su altura es de 65 metros,
siendo el monumento prehispánico más grande de Mesoamérica.
Antes de la llegada de los españoles, los naturales la llamaban Tlachihualtepetl, un vocablo que significa "cerro hecho a mano". Las investigaciones realizadas demuestran que la gran construcción está formada por cuatro pirámides superpuestas, las cuales fueron levantadas en épocas diferentes (entre los 900 y 200 a.C.)
En 1594 se construyó en su cima la iglesia de la Virgen de los Remedios. Se encuentra en la avenida Morelos.
-Parque Nacional de Popocatépetl-Iztaccíhuatl: es uno de los
mayores parques nacionales del país y, además, el más cercano a
México DF. Está formado por las bellísimas áreas circundantes que
rodean a los volcanes Popocatépetl ("Montaña Humeante") e Itzaccíhuatl
("Dama Blanca"), en los estados de Puebla y Morelos.
Tiene una extensión de 26,679 hectáreas y fue creado en 1935 para proteger las cimas de las sierras (donde nacen las cuencas hidrográficas del país) y a las especies de flora y fauna silvestre.
La geografía del Popo-Itza -como también se le conoce- se caracteriza por la existencia de páramos y bosques de pinos, mientras que su fauna típica son los venados de cola blanca, las gallinas de monte, los halcones y los cuervos.
Pero las joyas del parque son los volcanes Popocatépetl (5,452 metros) -con erupciones cada cierto tiempo- y el Iztaccíhuatl (5,280 metros), dos de las tres cumbres más elevadas de México (la primera es el famoso pico de Orizaba, con sus 5760 metros). Toda una tentación para los escaladores.
De los prominentes volcanes se desprende una antigua leyenda náhuatl que cuenta la triste historia de amor entre Popocatépetl, un joven guerrero, e Iztaccíhuatl, una bella princesa azteca. Ellos se convirtieron en dos colosales montañas -una muy cerca de la otra-, como prueba final de su amor.
El parque se encuentra a casi 60 kilómetros de la Ciudad de México.
-Iglesia de San Francisco Acatepec: en el "Cerro
de los Carrizos" (traducción al español del vocablo náhuatl acatepec)
se sembraron los cimientos del que sería uno de los edificios religiosos
más representativos del barroco mexicano: San Francisco, un coloso
de la fe que destaca por su portada recubierta de azulejos de Talavera
y delicados labrados; excesos ornamentales se repiten en el interior
del templo, donde priman los elementos dorados, la yesería y una
multiplicidad de imágenes religiosas.
Se desconoce cuándo se inició la construcción del templo, pero se cree que habría sido levantado entre los siglos XVII y XVIII. Lo que sí se ha podido determinar con certeza es que su fachada estuvo lista en 1760.
La iglesia de San Francisco de Acatepec, reconstruida en 1941 luego de un voraz incendio, se encuentra en el poblado del mismo nombre, a solo 13 kilómetros de Puebla. Para visitarla hay que tomar la carretera Federal de Atlixco, en las inmediaciones de Cholula.
-Iglesia de Santa María Tonantzintla: su asombrosa
decoración interior es una evidencia clara del esplendor del barroco
mexicano, tendencia arquitectónica y artística que se resume en
un "horror al vacío", es decir, la ornamentación debía cubrir completamente
el templo y no dejar ni un espacio libre.
Pero más allá de esta tendencia artística, la historia cuenta que Santa María se construyó sobre el templo prehispánico en el que se adoraba a Tonantzin, divinidad relacionada con los cultivos del maíz; por la importancia de esta diosa, la zona era llamada como Tonantzintla, vocablo que traducido al español significa el "lugar de nuestra madrecita".
En el siglo XVI, los españoles deciden levantar en el lugar un templo para la Virgen María, muy probablemente con la intención de que la madre de Jesús reemplazara a Tonantzin en el corazón de los nativos. Así sería más fácil la conversión al catolicismo de aquellos hombres considerados herejes por los sacerdotes occidentales.
La ornamentación de la iglesia demoró dos siglos, aproximadamente, y en ella participaron los fieles de la antigua divinidad, quienes, a espaldas de los españoles, mezclaron elementos de su propia cosmovisión en las imágenes bíblicas, pudiéndose apreciar a varios ángeles morenos, además de penachos de plumas, frutas tropicales y mazorcas de maíz.
La iglesia se encuentra en el poblado de Tonantzintla, a solo 15 kilómetros de Puebla. El viajero debe tomar la carretera Federal a Atlixco,
-Huejotzingo: es un pueblo que se llena de fiesta
en los carnavales de febrero, los cuales, según los estudiosos,
tienen sus raíces en las celebraciones a Tláloc, el dios prehispánico
de la lluvia. Durante los días de jolgorio, las calles se llenan
de hombres enmascarados que no paran de bailar, pero también se
escenifica la primera boda católica que se realizó en estas tierras,
el rapto de una hija del corregidor español y el enfrentamiento
entre las huestes mexicanas y francesas.
El pueblo fue fundado por los olmecas-xicalancas. Posteriormente, los toltecas-chichimecas dominaron la zona, logrando un gran desarrollo entre los siglos XIII y XIV. Sin embargo, un siglo después, los aztecas tomarían el control, creando un resentimiento entre los guerreros huejotzincias, quienes apoyaron decididamente al conquistador Hernán Corté, en la toma de Tenochtitlan, la capital de sus atávicos enemigos.
De su pasado colonial, Huejotzingo conserva el Convento de San Miguel, localizado a solo unos pasos de la plaza Mayor. Fue construido en el siglo XVI por la orden franciscana y su fachada muestra rasgos de los estilos plateresco y mudéjar.
Huejotzingo se encuentra a 17 kilómetros al noreste de Cholula y a un poco más de 20 kilómetros de Puebla.
-San Martín Texmelucan: es un pintoresco pueblo
de origen colonial que conserva imponentes obras arquitectónicas
como el ex convento franciscano de Santa María Magdalena (siglo
XVII), y la ex hacienda de Chautla, conocida hoy como Chiautla,
que se asemeja a un castillo europeo. Su construcción frente a un
lago artificial fue ordenada por el arzobispo de Oaxaca en 1877.
Se encuentra a 48 kilómetros de Puebla.
- Africam Safari: es un zoológico distinto. Sin
jaulas ni barrotes y con animales que andan libremente, como si
estuvieran en su hábitat; quizás, ese sea el mayor atractivo de
este parque, uno de los de más importantes de México.
Con una extensión de 300 héctareas y más de 250 especies de animales de todo el planeta, este zoológico permite un acercamiento emocionante a la vida natural, a través de coches especiales que se entrometen por áreas cargadas de verdor, para apreciar a plenitud a furiosos tigres o leones, a gráciles avestruces, a parsimoniosos hipopótamos, entre otros ejemplares.
Se encuentra en la zona de Valequesillo, a 16 kilómetros de Puebla.