Otra receta típica son los
chiles en nogada, los cuales están rellenos con carne, cubiertos con una salsa blanca de nueces y sazonados con semillas de granada. Es un bocado bastante patriótico, porque lleva los tres colores de la bandera mexicana: verde por el chile, blanco por la salsa de nuez y rojo por la granada.
La lista de delicias tradicionales incluye a las
chalupas, unas tortillas de maíz fritas en abundante manteca de cerdo. Se bañan con salsa verde o roja y se acompañan con pollo deshilachado y queso rallado.
Un sabor que no debe dejar de probar es el de
la tinga, espléndida salsa preparada con carne de cerdo, pollo y trozos de longaniza. Estos ingredientes se fríen y se mezclan con salsa de jitomate. Se sirve con tostadas.
También son recomendables los
molotes, la versión poblana de las quesadillas, pero con la diferencia que aquí se rellenan con sesos, papas y flor de calabaza (huitlacoche); y la
sopa de curato, un caldillo de jitomate con bolitas de queso frito, las mismas que se preparan con pan blanco desmenuzado, crema y queso.
Las provocaciones gastronómicas de Puebla parecen ser infinitas. Siempre hay opción de probar algo nuevo, distinto, como las
tlatapas, un guiso de fríjol amarillo con longaniza y chile ancho; los
butaquitos, rollos de bistec rellenos de frutas y especies; o los
gusanos de maguey, el caldo de habas con yerbabuena, las chanclas, la sopa de garbanzo seco, entre otros.
Junto a los guisos y antojitos, los dulces son otros de los bastiones de la gastronomía del estado. Elaborados con semillas, frutas, leche y miel, varias de estas delicias fueron creadas por las manos celestiales de las monjas de los conventos coloniales (siglos XVI y XVII).
Destacan los
camotes poblanos (puré de este tubérculo mezclado con ralladuras de coco, piña, naranja u otra fruta fresca); las
yemas reales (yemas en almíbar y cocidas en baño María); los
dulces de almendras (bolas horneadas de pasta de almendra y huevo), y los j
amoncillos de leche, las mechitas de ángel, las rosquitas de almendra, entre otros.
En lo concerniente a las bebidas, en Puebla destacan los licores a base de frutas como el
acachul (frutilla silvestre y alcohol); el
chumiate (a base de capulín u otra fruta) y el
zacualpan, (caña de azúcar destilada y fermentada).