-Plaza Principal Ignacio L. Vallarta: fue trazada
en 1918. Discreta y encantadora, tiene un escenario en el que los
jueves y domingos la banda Municipal interpreta lindas melodías.
El espectáculo comienza a las 18:00 horas.
-El templo de Nuestra Señora de Guadalupe: su historia
comenzó el 29 de abril de 1895, luego de que el obispo de Tepic,
Ignacio Díaz y Macedo, concediera el permiso para la construcción
de la que sería la capilla de Las Peñas. Posteriormente, en 1916,
se "sembraron" los cimientos del templo actual que fuera concluido
el 12 de octubre de 1921.
Las torres laterales y la corona de fibra de vidrio (la original fue destruida por un temblor) son los detalles más atractivos de su fachada, mientras que en su interior destacan por su belleza el púlpito de madera labrada y los confesionarios.
-Teatro Saucedo: edificado entre los años 1921
y 1922 por el ingeniero italiano Ángel Corsi, sus líneas arquitectónicas
recuerdan la belle epoque. Tenía dos niveles, en el primero se presentaban
obras teatrales y revistas musicales; y, en el segundo, funcionaba
un casino, además de realizarse recepciones y fiestas.
-Isla del Río Cuale: es un lugar de características
únicas. Fue construido en 1971 para terminar con los daños causados
por los desbordes del río Cuale, un torrente caprichoso que se traía
abajo las endebles viviendas del antiguo centro de
Puerto
Vallarta.
La isla divide a la ciudad en dos, por lo que fue necesario construir un pintoresco puente de ladrillo rojo. Su extremo occidental es bañado por el Pacífico, mientras que su cara oriental ofrece panorámicas de los cañones que bordean el cauce del río y de las montañas de la Sierra Madre Occidental.
Aparte de su entorno paisajístico, la isla cuenta con un jardín botánico y un museo con objetos y piezas arqueológicas extraídas de tumbas prehispánicas de los estados de Jalisco, Colima y Nayarit (la entrada es libre y está abierto de martes a domingo).
También hay una zona cultural con talleres de pintura, música y teatro; tiendas de objetos artesanales y restaurantes.
-El Barranco de los Gringos: Puerto Vallarta
debe gran parte de su fama a Hollywood. Artistas de renombre internacional
llegaron a este rincón mágico del Pacífico a filmar películas taquilleras,
que no solo engrosaron las cuentas de los estudios, sino que, también,
aumentaron el flujo turístico a las playas de la bahía de Banderas.
Una de las estrellas del sétimo arte que dejó huella en
Puerto
Vallarta es Richard Burton, quien compró una casa en la
ciudad para obsequiársela a su futura esposa Elizabeth Taylor.
La pareja, lógicamente, ya no vive aquí; sin embargo, la residencia, localizada en la calle Zaragoza 445, conserva los muebles originales. Conocida como el Barranco de los Gringos, la casa está abierta para el público.
Otros vestigios que dejan en claro la importancia de las películas
en el desarrollo de
Puerto Vallarta, es la estatua
de John Houston, erigida en la zona central de las islas del Río
Cuale, al cumplirse los 25 años de la filmación de la película La
Noche de la Iguana, en 1988. Es de bronce y su autor es Carlos Ramírez.
En la avenida Insurgentes se encuentran las estatuas de Liz Taylor y Richard Burton, de mármol y tamaño natural; y, en la playa Mismaloya (a 13 kilómetros del centro de Puerto Vallarta), está el set en el que se filmó La Noche de la Iguana.
-La Reina Africana: es una réplica del buque a
vapor que llevó al Congo a Katharine Hepburn y Humphrey Bogart.
Tiene capacidad para 12 pasajeros y, diariamente, realiza un viaje
de dos horas que permite apreciar la fauna de la región, las casas
de la bahía y el parque del Delfín. Zarpa todas las mañanas en Marina
Vallarta.
-Terra Noble: es un retiro singular en la cima
de una colina. En sus instalaciones los visitantes pueden pasarse
el día dándole forma a la arcilla o llenando de color los lienzos
del taller de pintura. También ofrece baños de vapor al estilo azteca
y una variedad de tratamientos faciales y corporales.