-Templo y ex Convento de Santa Rosa de Viterbo: es una de las
máximas expresiones del barroco novohispano. Su construcción se
inició en 1670 y concluyó en 1752, siendo habitado y administrado
por las Madres Rosas, un grupo de religiosas dedicadas a la enseñanza,
por lo que en 1727 se formó el Colegio Real de Santa Rosa.
La construcción del templo y el convento fue financiada por José Velásquez de Lorea, encargándose los diseños al arquitecto queretano Ignacio Mariano de las Casas.
Posteriormente, se ampliarían sus instalaciones, añadiéndosele un oratorio, aunque esta vez con el patrocinio de Juan Caballero y Ocio.
El templo es muy admirado por su recargada decoración interior, provista de exquisitos retablos, un magnífico púlpito con incrustaciones en plata, carey y marfil, y un espléndido órgano tubular que data de 1759.
Pero una de sus mayores tesoros es el retrato anónimo de Sor Ana María de San Francisco y Neve, una singular imagen de recargada sensualidad que reposa en su antesacristía.
Los claustros del convento -al lado del templo- son sobrios y cuentan con un sosegado patio, el cual está rodeado de sólidas columnas con capiteles dóricos.
Durante el gobierno de la Reforma (siglo XIX) las religiosas fueron expulsadas y el convento clausurado. En 1863 sus claustros se convirtieron en las salas del hospital Civil de Querétaro.
Actualmente es la sede del Centro de Estudios de Diseño y artes Gráficas México-Italiano. Se encuentra en la avenida Ezequiel Montes, esquina con Arteaga, Centro Histórico de Querétaro.
-Templo y Convento de la Cruz: en 1531 los chichimecas
se enfrentaron a los tropas españolas en la cima del cerro Sangremal.
En plena batalla, los guerreros mesoamericanos vieron aparecer en
el cielo una inmensa y formidable cruz. El inexplicable acontecimiento
los desconcertó… y fueron derrotados.
En agradecimiento a la ayuda divina, los conquistadores colocaron una inmensa cruz en la cima del Sangremal. Al poco tiempo se le atribuyeron varios hechos milagrosos, por lo que las autoridades eclesiásticas ordenaron la construcción de una modesta capilla que muy pronto se convertiría en convento, luego en la Casa de Recolección San Buenaventura (1666) y, desde 1683, en la sede del Colegio Apostólico de Propaganda Fide, lugar del que partían los misioneros que debían de evangelizar a los indígenas. Fue el primero en su género en toda América.
El templo de la Cruz presenta una portada de sobrio estilo clásico y, en su interior, una maciza cruz de piedra; mientras que, en el convento, hay que darle un vistazo a sus celdas y al jardín, donde atraen la atención varios árboles con espinas en forma de cruz.
En 1867 las instalaciones religiosas se convirtieron en el cuartel general del emperador Maximiliano de Habsburgo, pero, después de su derrota, fue su prisión.
Se encuentra entre la avenida Independencia y la calle Manuel Acuña, Centro Histórico.
-Templo de Santa Clara, es una esplendida construcción
barroca del siglo XVII que formó parte del convento del mismo nombre,
uno de los más grandes e importantes de la Nueva España (nombre
de México en la época colonial).
Lamentablemente, hoy solo quedan en pie el templo y un pequeño anexo, huellas arquitectónicas que sirven para imaginar la grandeza de este complejo religioso construido con los aportes de Diego de Tapia, indígena adinerado que puso como única condición para el patrocinio de la obra que su hija, Luisa del Espíritu Santo, fuera recibida por las monjas.
El templo presenta una fachada austera y de ornamentación frugal, la cual contrasta nítidamente con la suntuosidad de los retablos barrocos, las puertas talladas y el soberbio coro (una obra maestra) que engalanan su interior.
A pocos pasos del templo, destaca una pequeña plaza que tiene en su parte central a la llamada fuente Neptuno, diseñada en 1797 por el arquitecto Francisco Eduardo Tresguerras.
Se encuentra en la avenida Francisco I. Madero y la calle Allende, en el Centro Histórico.
-Templo y ex Convento de San Francisco: es uno
de los primeros complejos religiosos que la orden franciscana edificó
en México, siendo, además, el templo más antiguo de Querétaro y,
hasta 1922, la Catedral de la ciudad. Su larguísimo proceso constructivo
se inició en 1540 y culminó, recién, en 1698.
Durante el gobierno de la Reforma (siglo XIX), el convento fue clausurado y perdió sus capillas, su atrio y un pequeño huerto, espacio que sería convertido en la actual plaza de la Constitución y el jardín Zenea. Igualmente, la fachada barroca del templo sería cambiada por una de estilo neoclásico.
El frontis de San Francisco destaca por la magnitud de sus torres (entre las más elevadas de Querétaro) y el bajorrelieve del santo patrón de la orden, el Señor Santiago, que corona su portada. De sus primeros tiempos, se conserva la valiosa sillería de madera diseñada por el arquitecto Francisco Eduardo Tresguerras.
Desde el 6 de noviembre de 1936 los claustros del convento son las salas del museo Regional. Se encuentra entre las avenidas Corregidora y Andador 5 de Mayo, en el Centro Histórico.
- Museo Regional: alberga una de las más importantes
colecciones pictóricas del México Virreinal y valiosos lienzos
del siglo XIX, además se exhiben varias esculturas talladas,
reliquias de índole religioso -como una singular cruz guadalupana-,
documentos históricos, entro otras piezas de gran valor artísticos.
Su sede, el convento de San Francisco, fue restaurada en 1935 gracias a la labor del maestro Germán Patiño y la colaboración de los ingenieros Ignacio Figueroa y el arquitecto don Enrique A. Cervantes. Los claustros habían sido clausurados durante el gobierno de la Reforma (siglo XIX).
-Templo de Santiago y los Reales Colegios de San Ignacio y San Francisco
Javier: es un complejo religioso de la Compañía de Jesús,
edificado gracias al aporte económico del benefactor Juan Caballero
y Osio. Fue fundado en 1625, pero en 1689 se inició un proceso de
ampliación y remodelación.
El templo resalta por su portada esculpida en cantera rosa. Sus espigadas torres de tres cuerpos y un patio barroco de espléndida arquería, con varias esculturas de querubines y una bien ornamentada fuente de agua.
En 1767, la corona española expulsó a la orden jesuita del territorio americano, por lo que el templo y los colegios fueron clausurados. Recién en 1778 se reabrieron las aulas, bajo el patrocinio del rey Carlos III.
Posteriormente, los Colegios Reales se transformaron en los llamados Colegios Civiles, instituciones que formaban profesionales en diversas áreas, siendo el embrión de la Universidad Autónoma de Querétaro, creada en 1951.
Actualmente, es la sede de la galería Universitaria, el museo de las Matemáticas y de dos facultades. Se encuentra entre la avenida 16 de Se iembre y la calle Pasteur.
-Templo y Ex Convento de las Capuchinas: sobria
y sencilla, abrió sus puertas en 1721, para albergar a las monjas
capuchinas, religiosas que fieles a su voto de pobreza vivían austeramente
y sin salir de sus claustros, excepto para atender a los enfermos.
Se dice que este edificio -construido gracias al aporte de Juan Caballero y Osio- fue la tercera y última prisión del emperador Maximiliano de Habsburgo, antes de su fusilamiento en la cima del cerro de las Campanas.
Actualmente es sede del museo de la Ciudad. Se encuentra en la avenida Guerrero Norte 29, en el Centro Histórico.
- Museo de la Ciudad: fue inaugurado en 1997. En sus
salas se exhiben diplomas certificados y reconocimientos concedidos
a Querétaro, así como mantas, vestimentas y los diversos objetos
que adornan a la virgen del Pueblito.
El museo carece de colecciones propias, pero es un espacio alternativo para la exposición de las más diversas muestras de la cultura popular.