El triunfo fue de don Tomás, quien, robustecido por su victoria, se afanó en la ornamentación de su casona, convirtiéndola en una de las muestras más excelsas del barroco queretano del siglo XVIII, siendo, desde entonces, fuente de inspiración para arquitectos y diseñadores.
La fachada de la Casa de Ecala está soberbiamente decorada, resaltando sus espléndidos ventanales (uno de ellos ostenta un delicado labrado en cantera semejante a una cortina), sus balcones de hierro forjado y su elegante pórtico.
Se encuentra a un costado de la plaza de Armas.
-Casa de los Perros, también llamada la "Casa Grande"
(por sus fabulosas dimensiones), es una muestra notable de la arquitectura
civil queretana del siglo XVIII. Su fachada presenta numerosas gárgolas
esculpidas en piedra de cantera, las cuales tienen apariencia de
perro (de este detalle nace el nombre de la vivienda), mientras
que en el patio hay una prodigiosa fuente de agua, flanqueada por
cuatro esfinges.
Se dice que la casa fue diseña y construida por Ignacio Mariano de las Casas, insigne arquitecto que habitó la vivienda hasta la hora de su muerte en 1773. Posteriormente, viviría en ella doña Josefa Vergara Hernández, generosa benefactora de las obras sociales.
Actualmente el recinto es ocupado por un Jardín de Niños. Se encuentra entre la avenida General Arteaga y la calle Allende.
-La Casa del Conde de Sierra Gorda: es otra interesante
casona del siglo XVIII, que se caracteriza por el estilo barroco
de su fachada y por presentar en su patio principal una arcada mixtilínea,
con sectores rectos y otros curvos.
La casa fue propiedad del capitán español José de Escandón, conde de Sierra Gorda. Se encuentra en la avenida Manuel Hidalgo, esquina con Allende.
-Casa de la Zacatecana: sus ambientes reflejan
la opulencia queretana del siglo XVII. El derroche arquitectónico
de su fachada barroca se extiende a sus elegantes salones y patios,
en los que se pueden apreciar finísimos muebles y relojes, piezas
de cerámicas y esculturas, objetos religiosos (una colección de
Cristos) y de uso cotidiano, propios de las residencias coloniales
de la ciudad.
Su nombre está relacionado con una oscura leyenda, referida a una hermosa mujer de Zacatecas que habitó esta vivienda a mediados del siglo XIX. Cierto día la bella dama, en combinación con uno de sus criados, asesinó a su esposo (propietario de ricos yacimientos mineros), al que enterraría en la caballeriza.
Tiempo después, la "apenada" viuda terminaría con la vida del cómplice, desapareciéndolo de la misma manera que a su cónyuge.
Actualmente es la sede de un museo y centro cultural. Se encuentra localizado en la avenida Independencia 59, en el Centro Histórico.