Uno de los lugares asediados por los deportistas es la monumental Peña de Bernal que, con sus 350 metros de altura, es uno de los tres monolitos más grandes del planeta. Su consistente roca de granito y sus 24 rutas con distintos grados de dificultad, la convierten en uno de los mejores escenarios de México.
Por la complejidad de algunas de sus rutas –no exenta de riegos- es necesario tramitar un permiso para escalar en la delegación de Bernal, perteneciente al municipio Ezequiel Montes, a 59 kilómetros de Querétaro.
A pesar de encontrarse en un área privada, el acceso es libre desde las primeras horas hasta las 18:00 horas. Sin embargo, está prohibido escalar y rapelear del 20 al 22 de marzo (equinoccio de primavera) y del 1 al 5 de mayo (la festividad del pueblo), fechas en las que mucha gente concurre a la zona.
Para visitar Bernal hay que seguir la carretera 57 (México - Querétaro) hasta el desvío que conduce a Tequisquiapán. Desde allí hay que recorrer un tramo de 29 kilómetros (pasando por Ezequiel Montes), para llegar al entronque en el que nace el camino a Bernal.
Otro buen lugar para escalar es la
presa Zimapán, zona de de gran potencial por sus elevadas y abruptas paredes de roca caliza, que alcanzan hasta 400 metros de altura. Llegar hasta aquí es complicado (hay que rapelar y vadear), pero vale la pena hacerlo.
A diferencia de la Peña de Bernal (de entorno desértico), la presa está rodeada de boques enmarañados en los que habitan víboras de cascabel y alacranes, por lo que es necesario visitarla en compañía de un guía especializado.
La temporada para los ascensos y descensos va de octubre a abril. El resto del año las lluvias son frecuentes, imposibilitando cualquier tipo de actividad deportiva.
Zimapán se encuentra en el municipio de Cadereyta de Montes, a 71 kilómetros de Querétaro. Se accede por la carretera 57 (México – Querétaro), previo paso por Tequisquiapan, Ezequiel Montes y el entronque de Bernal.
Bicicleta de montaña
Varias rutas, una misma aventura. Pedalear y divertirse en la agreste geografía de Querétaro, donde los pundonorosos ciclistas de montaña encuentran atrayentes senderos de adrenalina.
En Querétaro, los deportistas del pedal encontrarán rutas fácil acceso y otras de mayor complejidad; en ambos casos hay algo que se mantiene: el alucinante entorno natural y la simpática cercanía de varios poblados de origen prehispánico y colonial.
No es necesario ser un experto. Lo más importante es tener ganas de montar la bicicleta y vivir una apasionante aventura. De subida o bajada, por pistas asfaltadas o marcadas por el paso de los caminantes, las rutas de la Sierra Gorda, siempre cautivan.
En la ciudad de Querétaro y en otros pueblos como Tequesquiapán, es posible alquilar bicicletas en buenas condiciones.
A continuación el detalle de dos importantes rutas:
- Cerro La Laja, es un trayecto de nivel intermedio. Tiene 36 kilómetros de extensión y se recorre en un tiempo aproximado de 3 horas. Esta es una de las tantas rutas que hay en Tequesquiapán, un vistoso pueblo de origen colonial a casi 58 kilómetros de Querétaro. Se recomienda ir acompañado de un guía-ciclista que conozca la zona.
- Pinal de Amoles-Jalpán, es una ruta de 46 kilómetros y nivel intermedio que va desde los 760 a los 2,320 m.s.n.m., por lo que hay que superar muchas subidas y bajadas. El circuito -uno de los muchos que existen en la soberbia Sierra Gorda- mezcla tramos de terracería y asfalto.
Esta aventura termina en Jalpán, un hermoso pueblo a casi 190 kilómetros de la capital queretana. Se recomienda contratar los servicios de un guía especializado.
Parapente y ala delta
Experiencias únicas que consisten en “volar” literalmente al compás del viento, mientras se disfruta de espectaculares “vistas de pájaro” y grandes dosis de adrenalina.
En Querétaro, los fogueados cultores del vuelo libre hallarán zonas perfectas para desplegar sus alas; pero, si usted nunca lo ha hecho, no se desanime, más bien inténtelo y acuda a alguno de los centros especializados que existen en la ciudad y tome un cursillo relámpago, con maestros experimentados que conocen los secretos de ambos deportes.
La Ladera de Querétaro, al lado del emporio comercial Centro-Sur, es un sitio perfecto por su gran actividad térmica y eólica, condiciones que permiten el vuelo prolongado de los parapentes y alas deltas. Esta zona de despegue tiene 200 metros de frente y más de 2 kilómetros de largo.
Si durante su estancia en Querétaro quisiera tomar clases, acuda al club de vuelo libre Halcones de Querétaro, localizado en la Hacienda San Nicolás de la Torre 214.
Pesca deportiva
Pescar y liberar es el principio que rige en Querétaro. De lo que se trata es de pasarla bien y divertirse sin dañar el medio ambiente ni la reproducción o supervivencia de las especies capturadas.
Los escenarios de pesca en este destino son las magníficas presas de Jalpan, San Pedro y La Soledad. En sus aguas es posible atrapar carpas, lobinas, tilapias, y espejos, entre otras especies.
Así que ya lo sabe, prepare el anzuelo y espere a la suerte en cualquiera de estos lugares:
- Presa Jalpan, tiene 443 hectáreas de extensión y está localizada en la Reserva de Biosfera Sierra Gorda. En sus aguas hay lobinas, tilapias, carpas y espejos, lque sólo se pueden pescar con caña y anzuelo Jalpan cuenta con instalaciones y servicios que hacen más placentera la actividad de los deportistas. Por esta razón es la sede del Torneo Anual de
Pesca de lobina que se realiza en abril.
Se encuentra en San Juan del Río-Xilitla, a 190 kilómetros de Querétaro por la carretera 120.
- Presa de San Pedro, en sus aguas abundan las carpas plateadas y espejo. Ofrece a los pescadores cabañas y zonas de camping. Se encuentra a 4 kilómetros del municipio de Huimilpan y a 35 kilómetros de Querétaro. Se accede por la carretera Estatal 400.
- Presa La Soledad, es otro escenario ideal para la pesca deportiva. Sus visitantes podrán gozar de una serie de servicios, como palapas y alimentación. Se encuentra en la comunidad de La Salitrera (municipio de Colón), a 59 kilómetros de Querétaro. Se accede por la carretera Colón-Tolimán 110.