De vuelta a la avenida, al aire libre, a la luz con sus tiendas de artesanías, boutiques, joyerías, restaurantes y algo más, siempre algo más, como el hotel Cesar, donde se preparó por primera vez la famosa ensalada que hoy lleva su nombre o la historia de los famosos "corridos", que en la época de la revolución mexicana servían para informar a los analfabetos sobre los últimos acontecimientos de la lucha.
Imagínese la escena. Principios del siglo XX, un hombre en la avenida que empieza a narrar las batallas y enfrentamientos, los actos heroicos de esa lucha que se convirtió en leyenda. Y la gente lo rodea, lo escucha con atención, se alegra o entristece con las peripecias que describen los "corridos".
Hoy, quienes visitan Tijuana narran sus propios "corridos" al volver a sus tierras. Pero ellos cuentas sus batallas y enfrentamientos en las tiendas, los bares y discotecas de la avenida más transitada del mundo.
-Tijuana Frontón, aunque su cancha y tribunas ya
no vibran con los apasionantes encuentros de jai-alai, un deporte
espectacular que se juega con una pequeña pelota que pesa 120 gramos
y que al ser golpeada por las manos de los jugadores (usan un guante
especial) alcanza una velocidad de hasta 300 kilómetros a la hora.
La cancha, inaugurada en 1927, tiene 190 pies de largo y 55 de ancho. Se encuentra en la avenida Revolución 1100. Más allá de su pasado deportivo, el edificio es único en su tipo, siendo un emblema de la ciudad.
-Centro Cultural de Tijuana: es el moderno corazón
de la ciudad. Empezó a latir el 20 de octubre de 1982, con la finalidad
de fortalecer y difundir con su palpitar cultural, la identidad
y manifestaciones artísticas de los pobladores del norte de México.
En sus instalaciones funcionan el Centro de Artes Escénicas del Noroeste y el Centro Hispanoamericano de Guitarra, además, es la sede de la Orquesta de Baja California.
Cuenta con un teatro al aire libre, sala de exposiciones temporales, un completo museo, uno de los cuatro cines planetarios que hay en México y una explanada con capacidad para 5,000 personas, en la que se realizan diversos festivales artísticos.
Por su importancia, este centro cultural es visitado anualmente por un millón de personas, quienes se maravillan al ver los siguientes lugares:
- Cine Omnimax: su pantalla semi-esférica de 23 metros
de diámetro (tipo planetario) crea la sensación de estar dentro
de la película. Para lograr este efecto se usa objetivo especial
conocido como "ojo de pescado" y se colocan los asientos con
una inclinación 30 grados. Adicionalmente, tiene un moderno
sistema de sonido diseñado ex profeso.
Su tecnología de avanzada convierte el sencillo hecho de ver una película en una experiencia inolvidable. La sala tiene capacidad para 308 personas y desde su inauguración, en 1982, se han realizado proyecciones diarias.
El cine, conocido como "la bola" por su forma esférica, es el segundo con estas características que se hizo en México. También cuenta con un proyector de estrellas utilizado con fines educativo.
- Museo Baja California: su diseño dinámico e interactivo
permite que los visitantes participen en un rápido recorrido
desde el México prehistórico hasta la segunda mitad del siglo
XX.
En la primera sala se exhiben esculturas prehispánicas de piedra y barro, pertenecientes a la cultura olmeca, teotihuacana, mixteca, zapoteca y maya, mientras que de la época colonial, la etapa independentista y el México del siglo XX, se muestran excelsas obras pictóricas.
En las ocho salas restantes el viajero se documenta sobre las primeras exploraciones mineras, la llegada de los misioneros, la Revolución Mexicana y otros detalles de la historia de Tijuana.
- Sala Espectáculo: en su escenario se han presentado
desde 1985 artistas de la talla de Paco de Lucía, Joan Manuel
Serrat, Pablo Milanés, Joaquín Sabina, entre otros grandes de
la música hispanoamericana. Además de compañías de prestigio
mundial como el Teatro Bitef de Yugoslavia, las Marionetas de
Praga, los Niños Cantores de Viena, los solistas del Ballet
Bolshoi, por citar solamente algunos.
La sala es la más grande que existe en la ciudad (tiene capacidad para 1,000 personas) y su escenario es de estilo italiano, con una concha acústica y un foso de orquesta para 60 músicos, lo que garantiza un espectáculo de primer nivel.
Todos los meses hay conciertos de la Orquesta de Baja California y la Filarmónica Internacional de las Californias.
- Jardín Caracol: las réplicas de las principales
manifestaciones artísticas y arquitectónicas de las civilizaciones
prehispánicas se exponen en este espacio al aire libre. Además,
aquí se desarrollan programas educativos orientados a la difusión
y preservación del patrimonio cultural mexicano.