-Iglesia del Santo Cristo del Buen Viaje: en el
siglo XVII fue una modesta capilla que recibía a los pescadores
mulatos del río Tenoya. Con el paso de los años su fama se extendió,
siendo visitada por los viajeros que se aprestaban a dejar la ciudad;
a pesar de esto, las autoridades locales intentaron demolerla en
más de una ocasión, por considerarla un estorbo para la potencia
de fuego del baluarte Santiago (las balas chocaban con sus paredes).
Por un corto periodo, el templo fue desmantelado y abandonado, pero la presión de los devotos -especialmente los viajeros- llevó al Cabildo a reconstruirla y ampliarla en 1807.
Se encuentra entre las calles Manuel Doblado y General Prim. Actualmente atrapa la atención de los visitantes una soberbia estatua del papa Juan Pablo II.
-Museo de la Ciudad Coronel Manuel Gutiérrez Zamora:
fue inaugurado el 25 de noviembre de 1970, como parte de las celebraciones
por los 450 años de fundación de la Villa Rica de la Vera Cruz.
El objetivo del museo es recibir, restaurar, conservar y exhibir
piezas y elementos de interés histórico, artístico y cultural, que
reflejan el devenir de la ciudad.
Su sede es una antigua casona de estilo neoclásico construida entre 1852 y 1861, para cumplir las funciones de hospicio. El edificio presenta una fachada de influencia barroca, con macizos y vanos coronados por aleros con ménsulas y cornisas. En su primer nivel destaca una enorme portada enmarcada con pilastras jónicas, mientras que en su segundo nivel se debe prestar atención a sus balcones centrales.
Desde su creación, el museo y sus instalaciones han sufrido varios procesos restaurativos. El más importante se produjo en el año 2000, cuando se realizó una completa rehabilitación y una notable modernización, mejorando sus contenidos.
Más allá de sus méritos arquitectónicos, el museo atrae por la riqueza de sus ocho salas, cinco permanentes y tres temporales. En las primeras se explica a través de imágenes, objetos, documentos y materiales diversos, los aspectos más relevantes de la historia de la ciudad, desde el desembarco de la españoles hasta la independencia.
Todos estos detalles se complementan con una vistosa colección de piezas arqueológicas de la cultura totonaca y olmeca, halladas en la zona. Otro espacio de sumo interés es el Patio Central, donde se presentan conciertos, obras de teatro, recitales, entre otras actividades culturales.
Se encuentra en la avenida Zaragoza 397, esquina con E. Morales, colonia Centro.
-Museo Histórico Naval: fue creado por la Secretaría
de la Marina Armada de México, con la finalidad de presentar y difundir
la fascinante historia náutica del puerto. Su inauguración, el 1º
de julio de 1997, coincidió con el centenario de la Heroica Escuela
Naval Militar.
El museo ocupa los ambientes de la primera sede de dicha escuela, lo que le otorga un interesante agregado histórico a sus 11 salas permanentes que muestran colecciones de uniformes, instrumentos de navegación, armas antiguas y naves a escala de la armada mexicana.
También cuenta con una sala temporal, una biblioteca y un auditorio. Se encuentra en la calle Arista 418, esquina con Gómez Farías.
-Playas de Veracruz: bañadas por la tibieza marina
del golfo de México, las costas de Veracruz son pródigas en playas
con finos mantos de arena y corrientes moderadas y tranquilas, condiciones
que las convierten en plácidos refugios del solaz y la diversión.
El refrescante rosario acuático está formado por los balnearios Costa de Oro, perfecta para los niños, Villa del Mar, Mocambo, Hornos, Regatas, entre otras. Todas cuentan con servicios que harán más grata su visita.
- Playa Villa del Mar: de aguas tranquilas y abundantes
palmeras. Cuenta con servicio de vestuarios y duchas. Se encuentra
en el bulevar Ávila Camacho, a 2 kilómetros del centro de la
ciudad.
- Mocambo: es una de las zonas más preciadas de Veracruz,
por su oleaje tranquilo, su delicada arena y la gran calidad
de sus servicios turísticos, especialmente de sus exclusivos
hoteles. Además de refrescarse en sus aguas, aquí es posible
pasear en lancha o cabalgar en la orilla. Se encuentra a 5 kilómetros
de Veracruz.
-Isla de Sacrificios: su nombre evoca a las ceremonias religiosas
que los hombres prehispánicos desarrollaban en esta porción de tierra,
rodeada de aguas transparentes y exóticos bancos coralíferos.
Las excavaciones arqueológicas realizadas en la zona han confirmado la realización de los ritos religiosos, al haberse hallado vestigios de entierros y basamentos de templos totonacas; pero con la llegada de los españoles, la isla se convirtió en la zona de reparación de las embarcaciones coloniales.
Posteriormente, durante la llamada guerra de los Pasteles en 1838 (primer conflicto bélico con Francia) fue el punto de inicio de los ataques galos. Tiempo después, la zona sería ocupada por las tropas estadounidenses que invadieron México en dos oportunidades.
La isla de Sacrificios es la más importante de todas las que se encuentran frente a Veracruz. En la actualidad, en su "faz de arena fina" se ha "sembrado" un enorme y moderno faro, que guía a las embarcaciones que se dirigen al puerto.
-Tranvía de la ciudad: se le conoce también como
el "tranvía del recuerdo", porque sus tres líneas conservan algo
de la esencia original de este medio de transporte público, muy
de moda a fines del siglo XIX e inicios del XX.
A diferencia de los añorados tranvías eléctricos que tenían vagones de madera, los actuales presentan carrocerías de camión y funcionan con gasolina; a pesar de ello, el viaje es un recorrido de nostalgia por las principales avenidas de Veracruz, dotadas de hermosos paisajes y envueltas por la refrescante brisa marina.
Para abordar este medio de transporte acérquese a la Estación Centro Histórico, en la avenida Juárez 66. Aquí encontrará una caseta de información turística, librería, galería de arte y una surtida cafetería.
-Archivo y Biblioteca Históricos: es parte de la
memoria histórica de Veracruz, un lugar que custodia y rescata el
acervo bibliográfico y documental de la ciudad, desde los primeros
años del siglo XVII hasta mediados del siglo XX.
Su sede es una espléndida y remozada casona colonial de tres plantas, conocida como el Patio Vergara o Casa de la Duquesa. La vivienda es considerada modelo ideal de la arquitectura habitacional del siglo XVIII, porque cumplía una doble función: comercio en el primer nivel y vivienda en sus otras plantas.
En su fachada se utilizó piedra múcara -roca de origen marino semejante al tezontle- y se realizó un elaborado trabajo en madera, como se puede apreciar en sus puertas, ventanas y balcones.
El Patio Vergara fue remodelado en 1987, para que sus ambientes albergaran los valiosos documentos del Archivo y Biblioteca Históricos de la ciudad, institución que fuera inaugurada el 24 de junio de 1988.
Se encuentra en la avenida Landero y Cos, cruce con la calle Esteban Morales.
-Museo de Agustín Lara: se le conoce también como
la "Casita Blanca" y fue el hogar del reconocido músico, compositor
y poeta Agustín Lara, uno de los artistas más populares del país
en las décadas del 40 y 50 del siglo pasado. Nacido en la Ciudad
de México, el llamado "Flaco de Oro" siempre se consideró veracruzano,
sentimiento que se refleja claramente en sus composiciones.
En el museo se exhiben cuadros, fotografías y objetos personales de este famoso personaje. Se encuentra en la avenida Adolfo Ruiz Cortines, esquina con el bulevar Ávila Camacho, en Boca de Río.
-Boca del Río: pintoresco pueblo de pescadores,
célebre por sus delicias gastronómicas a base de frutos del mar
y sus espléndidas playas. Sus orígenes se remontan a los siglos
V y XI, cuando la zona era poblada por grupos totonacos y olmecas,
los cuales fueron desplazados por los mexicas a mediados del siglo
XV. Ellos la bautizarían como Tlapaquitán o "Tierra Partida".
La primera expedición española que pisó estas tierras en 1518, estuvo al mando de Juan de Grijalva, quien la llamaría Río de Bandera. Tiempo después, el nombre cambiaría a Boca de Río, por hallarse muy cerca de la desembocadura del cauce del Jamapa.
El pueblo tiene una eficiente infraestructura turística, con modernos hoteles y centros comerciales. Se encuentra a 10 kilómetros de Veracruz, aunque, por el crecimiento urbano que devora las distancias, ya parece ser parte de la ciudad.