- Zona Arqueológica de La Venta, en la cima de un
promontorio natural de casi 20 metros de altura y 200 hectáreas,
los hombres de la cultura olmeca -la "madre de la civilización mesoamericana"-
sentaron las raíces de una arquitectura planificada al erigir recintos
religiosos y cívicos-administrativos, basándose en conceptos urbanísticos
de alta precisión.
Pero eso no es todo, los olmecas -predecesores de los mayas y otras importantes civilizaciones- también legaron al mundo monumentales esculturas, entre ellas tres enormes cabezas de piedra basáltica que superan los dos metros de altura y pesan más de 20 toneladas, las que representarían, con gran realismo, los rostros de los caudillos del pueblo.
La herencia prehispánica incluye, también, estelas labradas en bajo relieve y soberbios altares provistos de nichos y valiosas ofrendas de jade.
Gran parte de estas riquezas arqueológicas fueron trasladadas a
finales de la década del 50' al Parque Museo de La Venta, en las
orillas de la laguna de las Ilusiones, en
Villahermosa.
La decisión de trasladar el patrimonio histórico fue impulsada por el poeta tabasquito Carlos Pellicer, como medida de precaución ante el inicio de obras para la explotación petrolera en la zona circundante a La Venta, que podían poner en grave riesgo las esculturas olmecas.
Una década después, la Universidad de California retomaría las tareas de investigación en el complejo; pero, a partir de 1985, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), ejecuta el Proyecto Arqueológico de La Venta, que comprende labores de estudio, protección y restauración.
De todos estos trabajos se desprende que La Venta alcanzó su auge entre los 1000 y 400 a.C., aunque los orígenes se remontarían al 1750 a.C., según se concluye por la antigüedad de algunos vestigios hallados en el lugar. También se sabe que las tierras agrícolas producían 3 cosechas al año y que la pesca y la caza de animales era una actividad de gran importancia.
Lo que no se ha podido determinar es el nombre que le habrían dado
los olmecas, porque la denominación actual del centro arqueológico
surgió a finales del siglo XIX, cuando se comercializaba madera
en la zona, por lo que comenzó hacer llamada, simplemente, La Venta.
La Venta está a 130 kilómetros de
Villahermosa,
la capital del estado de Tabaco; y, a menos de 5 kilómetros de la
Villa La Venta, siendo accesible por la carretera 180.
-Pomoná, una gran plaza central, edificios piramidales,
excelsos trabajos en bajo relieve con valiosos jeroglíficos que
permiten conocer su desarrollo cronológico, sus gobernantes y su
estrecha relación con la cercana Palenque, ciudad de la que dependía;
son parte de las beldades de este centro arqueológico de origen
maya.
Según las investigaciones realizadas en Pomoná, esta ciudad habría
surgido entre los años 600 y 800 d.C., en una zona constantemente
afectada por aluviones. Los mayas superaron esta dificultad, diseñando
un sistema de terrazas y campos levantados (entre otras técnicas),
los cuales permitieron el desarrollo de la actividad agrícola; siendo,
un lugar importante para la economía y política de la región. El
complejo maya tiene 6 conjuntos arquitectónicos y una extensión
de 175 hectáreas. Los visitantes podrán visitar, adicionalmente,
un museo de sitio con objetos hallados en las excavaciones. Pomoná
se encuentra en el municipio de Tenosique, a casi 180 kilómetros
de
Villahermosa, la capital estatal de Tabasco.
-Centro de Interpretación y Convivencia con la Naturaleza
Yumká, cuentas las

leyendas que en la selva de Tabasco
hay un ser que protege al bosque y los seres que viven en ella.
Quizás con la intención de perpetuar el mito, las autoridades del
gobierno estatal decidieron bautizar con el nombre de este célebre
personaje al parque ecológico y centro de investigación biológico
que crearon en 1993. Yumká (vocablo chontal que significa "duende
que cuida la selva") es un paraíso de 110 hectáreas,en el que se
protege y se coadyuva a la conservación de numerosas especies de
flora y fauna en peligro de extinción.
En este centro de interpretación y convivencia, el viajero podrá caminar por senderos llenos de vida, recorrer sus "sabanas selváticas" en peculiares carritos o navegar por una hermosa laguna. En estos paseos admirará una gran variedad de animales como los ocelotes, cocodrilos, monos, venados y manatíes; además de jirafas, elefantes y rinocerontes.
En Yumká hay 200 especies de fauna y más de 250 de flora, destacando las palmas, orquídeas y bromelias que llenan con su verde exhuberancia las lagunas, pastizales y paisajes tropicales del parque.
Localizado a 17 kilómetros de Villahermosa, por la carretera 186.
- Cupilco, es un pueblo de raíces náhuatl a 42 kilómetros
de Villahermosa y a 11 del poblado de Comalcalco. Su mayor atractivo
es el templo de Nuestra Señora de la Asunción, un enhiesto edificio
de dos cuerpos que resalta por su colorida y pintoresca decoración.
El templo alberga una imagen de la virgen de la Asunción que, según
una leyenda del siglo XVII, fue hallada en una barca en las orillas
del mar por los habitantes de un pueblo vecino.
Ellos la llevaron a los altares de varias iglesias cercanas, pero todas las noches la imagen se movía hasta quedar con el rostro hacia Cupilco, por lo que se decidió colocarla en ese pueblo. Así se hizo y, desde entonces, la virgen está en el lugar que ella misma eligió.
-Villa de Tapijulapa, es un poblado de arquitectura
colonial. Sus casas blancas con techos de dos aguas y calles adoquinadas,
están rodeadas por montañas y parajes de selvas, siendo por sus
características un típico poblado tabasqueño.
El pueblo está en las orillas de los ríos Amatán y Oxolotón y tiene entre sus atractivos a la iglesia de Santiago Apóstol, construida en el siglo XVII sobre la cima de una colina.
En los alrededores se debe visitar las cuevas de Villaluz, donde discurre un arrollo de aguas sulfurosas, escenario de la tradicional fiesta conocido como la "pesca de la sardina", una celebración de origen prehispánico que se realiza el Domingo de Ramos.
Durante la celebración se le pide a los dioses antiguos por la pesca abundante, la lluvia y las buenas cosechas.
Su nombre de origen zoque es traducido como el "lugar de cántaros",
aunque más bien el pueblo es reconocido por la elaboración de canastas
hechas a mano y muebles a base de mimbre. Se encuentra localizada
a 90 kilómetros al sur de
Villahermosa.
-Grutas de Coconá, su nombre deriva del término
zoque que significa "Agua Honda". Es un sistema de singulares cavernas
que sirvió de refugio a los piratas que atacaban a las embarcaciones
españolas en la época colonial.
Las formaciones naturales se extienden en un área de casi 500 metros de superficie, en las cuales hay ocho galerías, entre ellas el Salón de los Fantasmas, debido a las atemorizantes sombras que despiden sus numerosas estalactitas y estalagmitas, cuando reciben la luz natural. También resulta interesante su hermosa laguna, conocida como Cenote de los Peces Ciegos.
Las extrañas grutas de Coconá están en el interior de un cerro cubierto de verdor, donde es posible encontrar diversos animales, entre ellos los bulliciosos monos aulladores.
Las cavernas se encuentran acondicionadas con senderos y luces que
facilitan el recorrido, el cual debe hacerse en compañía de un guía.
Están localizadas a casi 58 kilómetros de
Villahermosa,
por la carretera 195.
-Koleem-Jaa, es una espectacular reserva ecológica
en el extremo sur de Tabasco, donde la fauna y flora es pródiga
y la geografía es abrupta, con preciosas montañas cascadas y ríos.
El centro ecológico, cuyo nombre en lengua chol significa "La Grandeza del Agua", fue creado con la finalidad de incentivar el turismo de aventura y el ecoturismo en un área que presenta más de 300 especies de mamíferos, insectos, reptiles y 300 tipos de aves.
En las 27.5 hectáreas de superficie de Koleem-Jaa, se desarrolla el Programa de Vida y Desarrollo (Vide) que prevé la reforestación de la zona, habiéndose sembrado casi 22 mil ejemplares de plantas nativas, creado un vivero y un jardín modelo con la flora característica de la región.
Caminatas por senderos que penetran en la selva, descensos en rappel,
recorridos en bicicleta de montaña y travesías espeleológicas, son
algunas de las actividades que los visitantes pueden realizar en
esta reserva. Además existe un orquidiario y relajantes pozas naturales.
Para visitar Koleem-Jaa hay que llegar a la villa de Tapijulapa,
en el municipio de Tacotalpa, donde zarpan las lanchas que llegan
a la reserva. La distancia aproximada desde
Villahermosa,
capital del estado de Tabasco, es de 95 kilómetros. Se recomienda
reservar con anticipación.
-Palenque, aunque esta importante ciudad maya pertenece
al estado de Chiapas, también puede ser visitada desde Villahermosa,
la capital del estado de Tabasco. La distancia que el viajero tendrá
que recorrer es de 120 kilómetros aproximadamente. (Usted encontrará
información completa sobre este lugar en el destino Chiapas).