En la ciudad
-Plaza de Armas o Zócalo, es el lugar de reunión
y conversación de los tabasqueños, un espacio urbano que se llena
de trajines, voces y música, especialmente los fines de semana,
cuando el corazón de la ciudad late con más fuerza. Se encuentra
entre la avenida 27 de Febrero y la prolongación Nicolás Bravo,
y, a su alrededor están los principales edificios públicos y religiosos
de
Villahermosa; además, desde el Zócalo se accede
al puente peatonal Solidaridad, mirador perfecto del imponente río
Grijalva.
-Palacio de Gobierno, sus finos acabados de origen
europeo le dan un cariz especial a este edificio de estilo neoclásico,
diseñado por los arquitectos Carlos Jerez y Pedro Folc. Fue inaugurado
en 1894 y se dice que la herrería de sus balcones y ventanas fue
importada desde Francia, mientras que el mármol de sus escaleras
provendría de Carrara, Italia.
Sus hermosas puertas talladas en madera y su tradicional reloj instalado en mayo de 1898 (uno de los primeros de la ciudad), son detalles que incrementan la prestancia de este histórico palacio, localizado frente a la Plaza de Armas.
-Templo de la Concepción, conocido también como
"La Conchita", su devenir histórico está marcado por constantes
reconstrucciones, por lo que es difícil conocer cuales fueron sus
líneas arquitectónicas originales.
En la actualidad el templo presenta hermosos rasgos neogóticos, con ventanas de arcos ojivales en su fachada y un campanario provisto de torrecillas y pináculos, techados con tejas.
El interior del templo es más austero y presenta una sola nave y una capilla lateral. Su altar es modesto y en sus paredes hay escasos lienzos religiosos; pero la magra ornamentación no coincide con el lustre histórico de esta iglesia, cuya primera sede -con techo de paja- se edificó en 1800.
Sucesivas remodelaciones y cambios en su estructura terminaron por borrar todo vestigio del templo original. El último proceso de "rejuvenecimiento" se produjo en 1945. Desde entonces sus características arquitectónicas no han variado ostensiblemente.
Cuentan los pobladores de
Villahermosa que esta
"casa de Dios" sirvió de cuartel para las tropas mexicanas, en su
heroica lucha contra las fuerzas norteamericanas y francesas, 1846-1848
y 1862-1865, respectivamente; lo que ocasionó graves daños en su
estructura. El templo de la Concepción se encuentra en la plaza
de Armas de Villahermosa, la capital del estado de Tabasco.
-Catedral del Señor de Tabasco, sus hidalgas y
estilizadas torres de capiteles corintios, pueden ser admiradas
desde cualquier rincón de la ciudad. Su proverbial majestuosidad
se extiende a las gruesas columnas de fuste estriado de su fachada;
pero, se contradice con la sencillez de las líneas de su pequeño
cuerpo central y la austeridad ornamental de su nave interior.
Quizás sea esta contradicción entre la monumentalidad y la discreción arquitectónica, la que convierte a la Catedral del Señor de Tabasco, construida entre 1963 y 1973, en un templo de belleza inolvidable. Se encuentra en la esquina de Paseo Tabasco con la calle 27 de Febrero.
La primera Catedral del Señor de Tabasco se levantó en el siglo XIX. El recinto religioso fue incendiado y destruido durante la campaña anticlerical desatada por el gobernador Tomás Garrido Canabal, entre los años de 1928 y 1934. El templo aún se mantiene en pie en la zona del parque Morelos y ha sido "rebautizado" como Señor de Esquipulas,
-Museo de Historia de Tabasco, fue inaugurado en
1986 en la Casa de los Azulejos, una espléndida residencia erigida
entre 1890 y 1915. Los lujosos ambientes de la mansión son, ahora,
las salas en las que se recapitula y condensa la historia del estado
de Tabasco, desde sus orígenes prehispánicos hasta nuestros días,
pasando por la época colonial, la lucha por la independencia y la
revolución mexicana, entre otros sucesos relevantes.
Un incomparable lienzo del siglo XVIII que representa a San Antonio de Papua y un retrato del general Emiliano Zapata, son dos de las reliquias más importantes del museo, localizado en el cruce de la avenida 27 de Febrero y la calle Juárez, en el centro de la ciudad de Villahermosa.
-Museo Regional de Antropología Carlos Pellicer,
atesora una de las mejores colecciones históricas de los pueblos
olmecas y mayas que habitaron el estado de Tabasco en la época prehispánica,
además de piezas provenientes de Tlatilco y Teotihuacan, antiguas
ciudades mesoamericanas. La Escuela Tecnológica fue la primera sede
del museo en 1952. Años después se construiría el edificio actual,
obra que se gestó gracias al impulso del poeta tabasqueño Carlos
Pellicer Cámara. La nueva sede se concluyó en 1976, pero abriría
sus puertas 4 años después. Este refugio de la historia exhibe dibujos,
maquetas y valiosos objetos arqueológicos que sirven para comprender
y entender el desarrollo de las antiguas civilizaciones que poblaron
la zona.
En su primer nivel una imponente estatua de una sonriente joven olmeca, da la bienvenida a una sala copada de grandes monolitos, procedentes de los complejos arqueológicos de La Venta, Tortuguero y Reforma. Dichas piezas son las más destacadas del museo, el cual forma parte del Centro de Investigaciones de las Culturas Olmeca y Maya (CICOM).
Ya en el mezanine, se observan objetos de gran valor arqueológico y artístico, como el vaso Pellicer, una pieza policromada de origen prehispánico; la urna de Teapa y una singular vasija en forma de caracol.
Está localizado en la calle Carlos Pellicer 511, a orilla del río Grijalva.
-Casa Museo Carlos Pellicer Cámara, la vivienda
en la que nació y vivió el entrañable vate tabasqueño, es ahora
un simpático museo que permite ingresar, a través de objetos personales
y otras piezas, al mundo terrenal y creativo del famoso autor.
Una interesante exposición fotográfica complementa los atractivos
de la casa-museo, construida en el siglo XIX, siguiendo las características
de las viviendas típicas de la región. Se encuentra en la calle
Sáenz 203,
Villahermosa.
-Museo de Cultura Popular, fue creado en 1984 con
la finalidad de mostrar a los visitantes las diferentes manifestaciones
del arte tradicional de los pueblos de Tabasco, especialmente de
la etnia chontal.
En sus dos salas de exhibición permanente se aprecian las vestimentas típicas y los instrumentos musicales utilizados en las danzas de la región. También se observan los utensilios de uso ceremonial y cotidianos empleados por el hombre del campo, como las jícaras labradas (cucharas talladas en madera de pimienta), jaulas y trampas para pájaros, entre otros elementos.
La visita se complementa con un recorrido por la sala de exposiciones temporales, la que se renueva mensualmente, con muestras relacionadas al arte popular de Tabasco y de otros estados mexicanos.
El museo se encuentra en la avenida Ignacio Zaragoza 810,
Villahermosa.
-Planetario, un viaje a las estrellas sin dejar
la tierra. Un alucinante periplo por constelaciones y galaxias,
una aventura astronómica que se hace realidad con la avanzada tecnología
del planetario de
Villahermosa, uno de los más
espectaculares del país.
Localizado en el complejo arquitectónico Tabasco 2000 (un espacio urbano vanguardista en la capital del estado), el planetario ofrece a sus visitantes vasta información astronómica y espectaculares proyecciones que reproducen el firmamento tal como se ve en diferentes partes del mundo y en distintas épocas del año.
Pero eso no es todo, también hay exposiciones de temas científicos y un atractivo reloj solar en su amplia explanada. Se encuentra en la Prolongación del Paseo de Tabasco s/n.
-Parque Tabasco, por sus colosales dimensiones
-108 hectáreas- es uno de los mayores de México. Un lugar con alardes
de verdor, donde hay un delfinario, funciones de teatro al aire
libre y un palenque de gallos. También es la sede oficial de la
tradicional Feria de Tabasco que se realiza en abril, un evento
de gran trascendencia estatal, con exposiciones ganaderas, agrícolas,
artesanales y gastronómicas, entre otras actividades.
Por estas y muchas otras razones, el parque de Tabasco, localizado
en el complejo arquitectónico Tabasco 2000, es uno de los lugares
más visitados de
Villahermosa.
-Parque Museo de La Venta, historia y cultura al
aire libre, bajo el sol, la luna

y las estrellas. Un espacio abierto
donde confluye la herencia arqueológica de los olmecas con la riqueza
natural del estado de Tabasco; entonces, sólo queda maravillarse
ante las colosales esculturas de piedra de origen prehispánico o
asustarse un poquito al escuchar el cercano rugido de un jaguar.
En sus 6,8 hectáreas de extensión, el parque museo exhibe las formidables
piezas prehispánicas halladas en el Complejo Arqueológico de La
Venta, un importante centro urbano, religioso y administrativo olmeca,
localizado a 130 kilómetros al oeste de
Villahermosa.
Dentro del legado prehispánico destacan tres colosales cabezas de piedra que superan los dos metros de altura y cuyo peso es mayor a las 20 toneladas. Las esculturas -hechas en piedra basáltica- representarían con gran realismo a los caudillos de la civilización olmecas.
También se observan magníficas estelas labradas en bajo relieve y soberbios altares provistos de nichos, entre otros vestigios olmecas trasladados a la ciudad entre 1957 y 1958, por iniciativa del poeta tabasqueño Carlos Pellicer, quien al darse cuenta que el Complejo Arqueológico de La Venta estaba en un área de perforaciones petroleras, consideró que era necesario ponerlas a buen recaudo.
Así surgió la idea de construir un parque museo que recreara el ambiente tropical de La Venta, escogiéndose las orillas de la laguna de las Ilusiones para tal fin. Cuando la obra estuvo concluida, las piezas arqueológicas fueron colocadas en las mismas ubicaciones que tenían en el complejo olmeca, cultura considerada como la "madre" de la gran civilización mesoamericana (surgiría alrededor del año 1,000 a.C.)
Los atractivos del parque se complementan con un zoológico de 24,000 metros cuadrados que alberga 600 especies de animales (destacando los jaguares y cocodrilos) y una amplia variedad de flora nativa, especialmente plantas ornamentales y árboles frutales.
Se encuentra en la avenida Adolfo Ruiz Cortines s/n,
Villahermosa.
-Museo de Historia Natural, fue inaugurado en 1988
como parte del parque Tomás Garrido. Tiene cinco salas de exposición
permanente y una temporal, en las que se explica de manera didáctica
y entretenida temas como: la evolución del hombre; la tierra y su
relación con el universo; la vida y las teorías sobre su origen;
los recursos o herramientas empleadas en actividades humanas como
la pesca, agricultura o ganadería; y los ecosistemas del estado
de Tabasco.
Su moderna sede cuenta con auditorios para conferencias, talleres infantiles y áreas para otras actividades culturales. Se encuentra en la avenida Adolfo Ruiz Cortines, al lado del importante parque museo de La Venta.